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Bora Bora: la isla de la fantasía

 Aludiendo a la popular serie de televisión estadounidense “La isla de la fantasía”, este sitio ofrece las playas más hermosas del mundo. Ven y deja que el azul de su mar y el verde de su vegetación te ofrezcan un marco tropical inigualable.

Tu sueño de visitar el paraíso podrás cumplirlo en este lugar. Se trata de Bora Bora, perteneciente a la Polinesia Francesa, cuya belleza cautivó a muchos viajeros y que seguramente también inspiró al escritor Herman Melville, autor de Moby Dick, quien llegó a las islas a bordo de un ballenero hacia el año de 1842.

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Paraíso tropical

Bora Bora se localiza a 50 minutos de vuelo de Tahití. Su textura, por así llamar a la extravagante orografía del sitio, ofrece una montaña de vegetación selvática de la que sobresale el puntiagudo pico  de Otemanu, de más de 700 m de altitud. Esta área se encuentra rodeada por una columna de coral, que a su vez está cubierta por islotes bajos y arenosos conocidos como motus, que forman una gran laguna o lagoon, cuyas aguas seducirán la vista del visitante por las tonalidades que van del azul cobalto al azul turquesa y su fina arena blanca.

Esta es, sin duda, la mayor atracción de Bora Bora para realizar actividades acuáticas como el snorkel, el buceo o nadar con especies marinas que habitan estas aguas. Uno de los motus más visitados y que forma parte de las postales capturadas por las cámaras fotográficas es el motu Tapu. El mar turquesa, la arena blanca, las palmeras y demás flora, la hacen especial.

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Anfitrión de primer nivel

La población de Bora Bora no es numerosa, pero se caracteriza por ser hospitalaria y con gran arraigo a las costumbres de los primeros pobladores de la zona. Ofrece al turismo su gastronomía y los bailes tradicionales que presentan en los grandes resorts y hoteles con los que cuenta este destino turístico del Pacífico. Gran parte de la infraestructura hotelera se despliega sobre las cristalinas aguas de la isla. Cabañas y bungalows se encuentran conectados por muelles que conducen a tu habitación, al restaurante o a la isla misma.

El encanto de Bora Bora tiene una extensión de 30 km2 que podrás conocer a través de tours por senderos, miradores y granjas donde se cultivan perlas. Los puntos de mayor atracción “urbana”, por así decirlo, son Vaitape y Faanui.

En el primero tendrás la oportunidad de visitar un centro artesanal, así como conocer la tumba del navegante francés que dio la vuelta al mundo en una pequeña embarcación: Alain Gernault, quien de acuerdo con su diario, visitó en dos ocasiones la Polinesia Francesa, pues su exuberante belleza lo cautivó.

Otro punto de interés es el Museo de la Marina en Faanui. Esta casa perteneció a un arquitecto de nombre Bertrand Darrese, quien construyó varias maquetas de embarcaciones que documentan la historia de la isla, sus habitantes y su cultura marítima.

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Verano mágico

Una fecha imperdible para visitar este paraíso es el mes de julio, ya que se realiza la Heiva, una festividad muy importante para la cultura polinesia, donde las danzas y los cánticos son los protagonistas. Desde que estas islas pertenecen al control político de Francia, la danza y vestimentas tradicionales de la zona se hacen presentes con cientos de participantes que interpretan las cuatro clases de danza tipificadas (ote’a, aparima, hivinau y pao’a), a base de tamouré (el típico contoneo de caderas), mientras visten faldas de colores, tocados de hojas y guirnaldas de flores al cuello.

Todo a ritmo de tambores, ukeleles (que en realidad introdujeron los occidentales hace relativamente poco) y las bellas himené, interpretan composiciones muy extendidas por las islas del Pacífico. La Heiva será toda una experiencia, pues podrás disfrutar la fiesta en todos los rincones de la región.

Sabores del Pacífico

La cocina de la Polinesia Francesa en general, se compone por productos frescos de sabores exóticos que han sabido adaptarse a los gustos y costumbres de los visitantes. La mancuerna perfecta para el viaje que emprendas a esta exótica isla, sin duda será su gastronomía, la cual fusiona ingredientes locales con aquellos que llegaron provenientes de Europa, sobre todo de Francia, pero también de Asia, han aportado su toque especiado.

Es común encontrar platos que combinan la verdura típica polinesia, el uru, los ñame (o aje), un tubérculo que suele acompañarse con pescado o carne, así como otros tubérculos como el fafa o el taro, todos ellos se suelen cocinar en los típicos hornos enterrados tahitianos, llamados ahima’a. Por ejemplo, el pescado lo puedes encontrar asado, hervido, crudo, y las variedades más comunes son: atún, bonito, o mahi, entre otras docenas más de tipos de pescado de laguna o incluso carnes rojas importadas de Nueva Zelanda.

Algunos de los platillos que distinguen a la Polinesia Francesa y que seguramente podrás degustar son: el poisson cru a la tahitiana, que es un marinado con limón, leche de coco y camarones locales; las chevrettes, que contienen camarones como su ingrediente principal; la salade ruse, una ensalada hecha con hojas de taro hervidas (de sabor a espinaca) crema de coco y gambas; y ma´a tinito, de influencia asiática, sobre todo de China, una combinación  de carne de cerdo, frijoles rojos, espinacas y macarrones.

Para refrescar tu estancia en esta bella isla, recomiendo saborees las bebidas tradicionales, como el maitai, que es una mezcla de rones, piña fresca, granadina, jugo de coco, limón y cointreau, que es un licor francés elaborado a base de cáscara de naranja. En general, tu sentido del gusto podrá disfrutar de cocteles a base de frutos tropicales como el mango, el melón, la piña, el plátano y por supuesto el coco, este último lo llaman pape haari, y por último está la cerveza, conocida como pía.

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Cuando viajes a Bora Bora…

  • Toma en cuenta que por su tranquilidad y las pocas actividades recreativas dirigidas a niños (menores de 12 años) no es recomendable llevarlos; es un destino para disfrutar contigo mismo y la naturaleza, que se ha convertido en una opción para lunamieleros o amigos.
  • El tiempo de vuelo es muy largo y por lo tanto el cambio de horario y el jet lag que sufras será considerable, por lo que la adaptación a la zona horaria te llevará tiempo. Por ello te recomendamos que los primeros días de tu llegada los dediques a descansar y hacer actividades tranquilas para que conforme pasen los días, realices aquellas que son más demandantes de energía.
  • Antes de que salgas de casa, asegúrate de llevar todos tus artículos de cuidado personal y evites adquirirlos allá, porque los precios suelen ser muy elevados. Es primordial que lleves protector solar, ya que la intensidad de los rayos solares es muy alta: Bora Bora se ubica a poca distancia del Ecuador, y no todas las personas toleran los efectos del sol.
  • Al igual que la comida y bebidas tradicionales, si lo deseas puedes adquirir productos como cremas y jabones elaborados a base de aceites de frutos y plantas de la región, cuyo aroma cautivará tus sentidos y brindará a tu piel la protección que necesita.
  • Toma el servicio de spa que ofrecen los hoteles, te sentirás renovado y con energía para realizar las actividades que te propongas.

Bora Bora es un destino tropical para disfrutar del entorno, descansar, nadar, realizar actividades acuáticas como el buceo, hacer snorkel, recorrer la laguna en piragua, adentrarte a la selva a través de un recorrido terrestre en jeep, realizar senderismo, escaladas en las zonas bajas del gran monte Otemanu, o bien para maravillarte desde las alturas en recorridos por helicóptero que podrás contratar. En fin, las opciones son infinitas.

La fantasía de visitar un lugar especial, lleno de encanto, belleza exótica, confort, tranquilidad, es posible y se llama Bora Bora. ¡Buen viaje!

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