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#ENTREVISTA Enrique Pascual García platica a fondo de la D.O. Ribera del Duero

Tuvimos la oportunidad de tener una charla íntima con Don Enrique Pascual García, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, así como de la compañía fundada por su padre, Bodegas Pascual S.A., en Burgos, España. Conversamos acerca de los valores de la región, así como sus planes a futuro y su relación con México.

Personalmente, ¿cómo definiría la identidad de los vinos de Ribera del Duero?

Son vinos con carácter y, al mismo tiempo, amabilidad. Tienen esa doble cara, por un lado son potentes, con mucha vida y por otro lado tienen una dulzura en boca que les hace ser tan queridos.

¿Es una persona capaz de decir cuántos tipos de vinos salen de la D.O.?

Tenemos una oferta amplia y diversa, lo que nos hace grandes. Somos más de 300 bodegas con variedad de vinos muy diferentes y aunque se pueden parecer unos a otros, todos tienen su grandiosidad. La región es un mundo y eso es algo que nos distingue.

Entre los elementos que los distinguen, ¿qué convierte a esta región en una zona única en el mundo para la elaboración del vino?

Tenemos un clima que nos hace como ser como somos. El clima es duro, agresivo; estamos en el límite de altitud para el cultivo de vid, si estuviéramos un poco más alto seguramente no podríamos cultivarla. Y esa dificultad va acompañada por la presencia de uva Tempranillo o Tinta del País que es curiosamente en donde mejor se da, y el buen trabajo de los agricultores que se han dedicado a eso por generaciones da por resultado esos grandes vinos que son reconocidos en todo el mundo.

Ribera del Duero es una de las D.O. más exigentes del mundo en cuanto a sus regulaciones, ¿qué factores han influido en la selección de las variedades y proporciones permitidas?

Es un criterio técnico, en base a nuestro terreno tenemos que marcar un límite de producción y realizar el trabajo. La gente cree que es exageración, pero pensamos que si los lineamientos son bajos, la calidad del producto final lo será también.

¿Cree que estas regulaciones han modificado los procesos de elaboración de vino en la región?

Realmente han sido influyentes; han convencido a la gente de que eso es lo que se tiene que hacer. Incluso han dado lugar a que los productores reduzcan las cantidad de litros a los que piensan que son los mejores. Estamos hablando de que se comercializan únicamente cuatro mil kilos por hectárea cuando permitimos siete mil, eso significa que la gente considera que debe seleccionar perfectamente las uvas.

La normativa busca eliminar las malas prácticas, por esto, lo que han hecho las bodegas es desarrollarse, aplicando buenas prácticas e intentando superarse a sí mismas y ser más exigentes. Nuestra normativa permite producir muchos más de lo que se produce; nosotros damos margen, pero son los productores los que se esfuerzan en conseguir un producto de calidad; ellos quieren que esto sea así.

¿Tiene alguna novedad el Consejo Regulador de la D.O. para este 2019?

Estamos siguiendo una línea que nos lleva a asociar el vino a los jóvenes: el arte, la música, el cine, la literatura… acercarnos a ese mundo que es tan interesante. Sobre todo, queremos dar a conocer la complejidad que da tener una zona con multitud de suelos, altitudes y orientaciones hace que haya muchos Ribera del Duero y cada uno es único.

¿Qué podemos esperar de la última cosecha de Ribera del Duero?

Siempre cosas buenas. Una cosecha de cantidad, que ya nos hacía falta, porque el 2017 fue un año complicado, pero también calidad: vamos a percibir vinos con una ración alcohólica buena, con una dosis interesante de taninos, con una frescura en boca importante, y con mucha influencia del agua de los océanos y mares que rodean a España.

¿Qué significa México para el Consejo Regulador de la D.O. Ribera del Duero?

Es uno de nuestros principales mercados, además de que es uno de los primeros que empezó a apreciarnos. Aquí nos sentimos como en casa; para nosotros el mercado mexicano y el español son lo mismo. Los consumidores nos quieren, nos valoran y tenemos en cuenta que son muy exigentes, que esperan calidad cuando pagan calidad. Seguimos encantados de venir y seguir apostando por dar a conocer los vinos de Ribera del Duero tanto a sommeliers como a tiendas especializadas.

¿Cómo le recomienda a los mexicanos acercarse a los vinos de Ribera del Duero?

Yo siempre digo que un buen vino debe ir con una buena compañía, desde un libro hasta el momento de preparar una comida. El vino de Ribera del Duero acompaña perfectamente cualquier platillo, concluyó.

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