Te gusta

Filoxera, ¿el enemigo de la vid?

Jesús Diez

Enólogo

Imagínate que la vid desapareciera y que no tuviéramos como hacer vino… Sería terrible, ¿no lo crees? Pues lo anterior, aunque parece una historia increíble, hace algunas décadas ocurrió en Europa, pero déjenme que les cuente la historia.

Hace millones de años surgió la vid, que después de muchos avatares por el mundo, se localizó en dos zonas grosso modo, una en Europa y otra en América, que sin caer en nombres raros, diremos que se pueden clasificar en Vitis vinifera, con la que hacemos vino de calidad, y otras especies como la tiparia rotundifolia, o berlandieri que se dieron en América y producían poca uva y de mala calidad para hacer vino.

Captura de pantalla 2014-09-23 a las 12.52.58Historia y daños de la filoxera

En América, fue difícil reconocer a la Dactylosphaera vitifoliae o filoxera, un insecto parásito de la vid, ya que no atacaba a las plantas de vid que vivían en este territorio (porque eran resistentes) y con el creciente comercio entre América y Europa, fácilmente pudo llegar a nuevos territorios escondida en macetas, plantas o tierra que había en el mercado. Ya en una tierra nueva, el insecto intentó sobrevivir y para ello necesitaba comer, y qué mejor que uno de los cultivos más extendidos en Europa: la vid. Las vides europeas, al contrario de las americanas, no eran resistentes a la filoxera y terminaron sucumbiendo en el menú de este parásito.

Puede vivir en las hojas, sacando ámpulas visibles en las mismas (forma gallicicola) o puede comerse las raíces (forma radicicola); he aquí el problema, ya que al comerse las raíces no deja que crezcan las raíces atacadas y la planta muere por no poder absorber nutrientes y agua del suelo. Esto se complica porque en uno de los estadios del insecto le pueden salir alas y volar hasta otro viñedo, por lo que es muy difícil erradicarlo o luchar contra él.

El combate a la plaga: el injerto salvador

Por eso, desde 1863 cuando Pujaut descubrió la filoxera en Francia y en 1868 Planchon la identificó, la lucha contra ésta no ha tenido cuartel. En esa época el viñedo europeo se vio reducido en un 90 % por esta plaga, es decir, Europa se estaba quedando sin vid y sin vino.

Fue desde aquí cuando empezaron a combatirla y después de muchos tratamientos (inundar los viñedos, aplicar productos químicos al suelo), vieron que lo más eficaz era recurrir a las plantas que no pueden ser atacadas por este insecto (las vides americanas), porque investigaron que resistían al insecto en el suelo, mientras que las vides europeas daban calidad de uva para vino, por ello conjugaron las dos características en un remedio: un injerto de raíz americana con parte de producción europea y lograron combatirlo.

Por ello, hoy el 90 % de las plantas de vid en el mundo tienen porta-injerto americano resistente a la filoxera y un injerto europeo para escoger el varietal o tipo de uva que prefiera el viticultor. Aunque hay que especificar que hay lugares en el mundo que están libres de filoxera: Chile, algunas partes de Australia, algunas zonas de México, así como otros países.

Hoy, las plantas de vid están clasificadas en el llamado Índice de Ravaz, que jerarquiza a las plantas de mayor resistencia a las de menor, en donde se encuentra la Vitis vinifera o los Merlot Cabernet y Shiraz que nos gustan. Y por ello, hay que protegerlas.

Ahora, cuando tomes un vino, ya tendrás una historia más para platicar a tus amigos. Un abrazo.

Jesús

Columna publicada en la edición 37 de la Revista El Conocedor.