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Tesoros coloniales de Guanajuato

Callejones y leyendas, hechos históricos y lugares que forman parte del Patrimonio de la Humanidad, con personajes trascendentes para la independencia de un país. Una hospitalidad generosa, paisajes como sets de película, una gastronomía deliciosa y un lugar donde las tradiciones no se perderán nunca, ese es Guanajuato.

La República Mexicana es un mundo de climas, de paisajes, de lugares primorosos. Cada rincón de nuestro país está lleno de nuestra cultura, de nuestra gastronomía, y cada estado tiene un encanto muy especial. Hoy hablaremos de Guanajuato, que simplemente parece salido de la imaginación de un gran historiador: los colores de sus fachadas, sus calles empedradas, sus callejones, sus plazoletas, sus rincones hermosos y llenos de historias, hacen que sea una de las ciudades más visitadas de nuestro país.

El mundo se conoce caminando

Cuando uno llega y pasa por sus túneles, parecen llevarte a otro lugar, a un lugar lleno de luz y colores de día, pero un tanto misterioso y enigmático por la noche. Eso sí, todo lleno de historias por contar, y justo eso es lo que pasa en realidad; en este viaje mágico estuve acompañada de don Juan, un historiador guanajuatense que me llevó a vivir este lugar de una forma peculiar, ya que casi todos los edificios, monumentos y callejones tenían mucho que contar.

Al primer lugar al que don Juan me llevó, fue a la exhacienda de San Gabriel de Barrera. Para asomarnos un poco a la historia del siglo XVII, basta cruzar un bello puente sobre el río Guanajuato; una vez dentro de la exhacienda, su arquitectura y tranquilidad fascina a los sentidos. Fue construida a finales del siglo XVII, y era de las casonas llamadas “haciendas de beneficio”, en donde se ayudaba a la separación de los minerales que salían de las minas.

Esta hacienda está rodeada de 22.000 m2 de áreas verdes, así que pasear por uno de sus 17 hermosos jardines es uno de sus principales atractivos, como el Jardín japonés, el Jardín mexicano, el Jardín inglés, o el Jardín de las conchas. Cada uno tiene un ambiente único que lo hace especial, y se ubican en diferentes niveles, lo que los hace aún más bellos.

Pero regresando a este siglo y después de caminar por cada uno de estos jardines, nos dio hambre. Antes llegamos a un lugar muy cerca del majestuoso Teatro Juárez, el cual fue inaugurado por el presidente Porfirio Díaz el 27 de octubre de 1903 con la ópera “Aída”, de Giuseppe Verdi. Considerado uno de los teatros más bellos de México, su estilo dórico de inspiración romana simplemente no abarca tu mirada; en lo alto de la fachada hay ocho esculturas de bronce que representan a las musas de las ciencias y las artes.

La Taula

Caminamos por un callejón y llegamos a este pequeño restaurante propiedad del chef Antonio Castañón, en donde su ambiente relajado y los aromas que salían por sus balcones me atraparon. Al llegar me dieron un exquisito coctel de garambullo con tequila; me encantó esta bebida, porque además de que el color del garambullo es precioso, el mesero me preguntó al servirla: “¿Qué desea más? ¿Abundancia o salud?”. No supe contestar, y entonces él mismo echó dentro de mi bebida dos cuarzos, uno morado (para la abundancia) y otro blanco (para la salud).

El restaurante es de cocina de autor, en donde tuve el gusto de conocer la comida del chef Castañón; probé uno de los mejores pulpos que he comido en mi vida, fue simplemente espectacular, al igual que la ensalada, que fue maravillosa; finalmente degusté un postre hermoso a la vista y aún más al paladar: “caminos de Guanajuato”, de la chef repostera Brisa González, tienen que ir a descubrirlo.

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Guanajuato y su historia

Don Juanito y yo seguimos nuestro viaje por este mágico lugar en donde te encuentras rodeado de hombres con vestimenta medieval y algunos paisajes con castillos reales, catacumbas, pasadizos secretos y hasta fantasmas.

Me llevó caminando por algunos de los más de tres mil callejones que tiene Guanajuato; me llevó a la Alhóndiga de Granaditas, y me platicó de Juan José de los Reyes Martínez Amaro, mejor conocido como el Pípila, apodo que le dieron por tener pecas, ya que en el Bajío así le dicen al guajolote, un ave doméstica que tiene pintas sus plumas y los huevos que ponen las pavas tienen pecas.

Seguimos por el Jardín de la Unión, con su bulliciosa plaza que gira alrededor de un kiosco donde siempre hay música por las tardes, cafés, tiendas de dulces y de artesanías. Desde aquí también se pueden ver las columnas dóricas del Teatro Juárez; admiramos la estructura de hierro y la torre del reloj del mercado Hidalgo, que fue inaugurado en 1910 también por Porfirio Díaz como parte de las celebraciones del centenario de la Independencia de México. Dentro del mercado encontrarás vajillas de cerámica, bolsas de ixtle y también las trompadas y charamuscas, típicos dulces guanajuatenses hechos de miel y piloncillo.

Más tarde nos sentamos en las mesas de la plaza de la Paz; desde ahí se puede admirar la catedral basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, al mismo tiempo que disfrutas uno de sus deliciosos helados artesanales. Por supuesto, don Juanito me llevó al legendario Callejón del Beso: ahí tienes que escuchar la historia de doña Carmen y de don Luis, los enamorados que hicieron famoso este callejón con su historia de amor.

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En Guanajuato puedes subir en funicular hasta el cerro de San Miguel y desde ahí observar de cerca el Monumento del Pípila, hecho de cantera rosa y morada. Desde la terraza donde se encuentra se alcanza a ver la ciudad entera: desde la presa de la Olla, hasta al pueblo de Marfil.

También puedes dar un paseo en lancha por la presa; se trata de la primera presa inaugurada en 1747 que abastecía de agua a la ciudad entera. Está ubicada en el barrio donde solía tener su casa de campo la gente acaudalada; desde aquí puedes ver a la distancia las minas de Calderones, Peregrina y El Cubo, también el cerro de la Bufa.

Este estado cuenta con una amplia opción de museos, comenzando por el inigualable Museo de las Momias. Entre otros se destacan también el Regional de Guanajuato, el Museo Diego Rivera, el Museo del Pueblo de Guanajuato, el Museo de Arte, y el Iconográfico del Quijote.

Otras atracciones y lugares históricos que debes visitar

Es un lugar sin fin, donde puedes “callejonear” de una forma muy moderna en una cuatrimoto, recorrer en bicicleta el camino real de Tierra Adentro, pasear entre minas y socavones, practicar rappel en el cerro de la Bufa, caminar entre juguetes y obras de arte que encuentras en La Esquina, el Museo del Juguete Popular Mexicano: nunca te aburrirás en este lugar.

Don Juan me llevó también al Callejón del Diablo y me contó su leyenda, ¡tienes que ir a escucharla! Muy cerca de ahí caminamos por uno de los callejones más estrechos y al llegar a la esquina de la calle Juan Valle, doblamos a la derecha y subimos por la calle Pocitos a pocos metros, y sin que lo imagines, te encuentras con una de las obras arquitectónicas más representativas, la Universidad de Guanajuato, un recinto espectacular.

Es una de las universidades más antiguas de América Latina, abrió por primera vez sus puertas en el siglo XVIII como un colegio jesuita para niños, y fue fundada originalmente como el Hospicio de la Santísima Trinidad. Cuando la visites tienes que subir los 113 escalones de piedra y tomarte una foto con una de las mejores vistas del lugar. Está construida en cantera verde, de un estilo arquitectónico neoclásico que data de mediados de la década de 1900.

La ciudad de Guanajuato se ha construido hacia arriba por el problema de inundaciones. No creerías que lo que hoy caminas está tres pisos arriba de las originales calles, o que los túneles están arriba de otros túneles, pero si eres muy observador lo comprobarás.

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Además de su capital, está el pueblo mágico de Dolores Hidalgo, donde puedes recorrer el jardín del grande Hidalgo, visitar la parroquia de Nuestra Señora de Dolores, conocer la Casa de Visitas y el templo de la Tercera Orden; también puedes descubrir la casa de José Alfredo Jiménez y conocer el circuito del vino.

No olvides visitar Mineral de Pozos, Salvatierra, Jalpa de Canovas, Yuriria, y recuerda que Guanajuato, San Miguel de Allende y el Santuario de Atotonilco, son Patrimonio de la Humanidad desde 1988.

Y para hospedarse…

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Para disfrutar todavía más este increíble estado, te recomendamos el Hotel Boutique Misión Casa Colorada, en donde gozarás de total tranquilidad mientras deleitas tus sentidos con un restaurante de especialidades mexicanas, una selecta cava de vinos nacionales e importados, así como espacios decorados con arte mexicano, jardines de cactáceas y una terraza con una vista única de la ciudad de Guanajuato.

Este hermoso espacio cuenta con seis suites de lujo, con servicios y amenidades de primera clase. Además, pone a tu disposición cinco salones con capacidad desde diez a 350 personas con todo lo necesario para realizar eventos sociales o de negocios.

Si lo que quieres es vivir Guanajuato y disfrutar de unas vacaciones de primer nivel, el Hotel Boutique Misión Casa Colorada Guanajuato es el lugar ideal. Se localiza a sólo 15 minutos a pie del centro histórico.

Guanajuato tiene miles de historias en el fondo de una cañada para quien esté dispuesto a escucharlas, edificios que conocieron la vida de los ricos hacendados, o de las ideas ilustradas de los jesuitas. Es la ciudad Patrimonio de la Humanidad que no sabe estar tranquila, la que vive envuelta en música con sus callejoneadas. Es la ciudad que cada año organiza el Festival internacional Cervantino. Sus plazas y sus iglesias no terminan nunca, como tampoco la gente con ganas por descubrirlas.

No te pierdas Guanajuato, vívelo.

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