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Ginebra: un destilado, distintos métodos. Parte 2

EL ARTE DE HACER GIN

Cada etiqueta de cada casa productora tiene una receta diferente, que se elabora con distintos botánicos. Existen muchísimos de ellos y una sola marca puede contener desde siete hasta veinte. Es el balance de estos ingredientes a través de los múltiples métodos de extracción de aromas, lo que otorga a cada etiqueta su estilo particular.

El arte de hacer gin radica en que todos los botánicos provienen de regiones bien distintas del mundo con temporadas de cosecha diferentes, y todos ellos tienen temperaturas de cocción variadas. Es la experiencia del maestro destilador la que interviene para el control en cada momento, para aprovechar todos los aceites esenciales de cada uno de los botánicos.

LOS BOTÁNICOS, EL ALMA DEL GIN

Básicamente, el gin es un espíritu neutro saborizado con bayas de enebro y otras semillas, raíces, frutas y hierbas, los conocidos botánicos. Existen cientos de ellos, pero entre los más comunes están:

  • Bayas de enebro: son el principal componente aromático de todas las ginebras. Son fragrantes y picantes, con un sabor agridulce a pino, lavanda, alcanfor y plátano maduro, así como notas de pimienta.
  • Semillas de cilantro: son el segundo botánico más importante en la mayoría de estos destilados. Sus aceites esenciales son suaves pero picantes, aromáticos y acaramelados.
  • Raíz de angélica: un ingrediente clave, ya que mantiene los aromas más volátiles de otros botánicos y los une, otorgando profundidad y sustancia al gin. Tiene notas que recuerdan a los hongos de lluvia.
  • Semilla de angélica: no tan común como su raíz, pero le otorga fragancias parecidas al lúpulo, sutilmente florales.
  • Piel de limón: la mayoría de los destiladores adquieren sus limones en Andalucía, España, en donde se sigue pelando a mano y secando al sol. Estas notas añaden frescura, criticidad y jugosidad al gin.
  • Piel de naranja: suele provenir de Sevilla, aunque algunos maestros destiladores prefieren las naranjas amargas a las españolas.
  • Casia: un miembro de la familia de la canela que es normalmente referido como “canela china”, debido a que crece en el sudeste asiático. Añade sabores similares a los del chicle y la canela.
  • Granos del paraíso: son bayas de café oscuro que están relacionadas con las pimientas; añaden sabores picantes y especiados, además de recuerdos de lavanda, flor de sauco y mentol.
  • Jengibre: aunque es uno de los botánicos más comunes en el gin, es de los que se utiliza en menor proporción debido a la potencia de sus aromas, así como sabores picantes y muy particulares. 

El gin no es sólo una tendencia. Es un destilado con cientos de años de historia que se ha mantenido tal cual fue concebido: son gotas del pasado que trascendieron a nuestros días. La próxima vez que disfrutes de un coctel con este espirituoso, recuerda de dónde viene y entenderás mejor las notas que contiene.