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Arquitectura y diseño contemporáneo

Paulina Monarrez Córdoba

La arquitectura y decoración contemporánea, moderna o de vanguardia, significa “en su tiempo”, refiriéndose al tiempo en que ha sido construida, diseñada y decorada. Convergencia de estilos y modos en las que se perciben. Arte expresado en objetos, colores y texturas que complementan los espacios.

A lo largo de nuestra vida, hemos visto cómo ha habido un cambio transcendental en la arquitectura y en la decoración, ambas van de la mano y son de gran importancia para México y para todo el mundo. La arquitectura es el “arte y técnica de proyectar y diseñar edificios, estructuras y espacios que forman el entorno humano”. Se le considera una de las Bellas Artes ya que implica también una búsqueda constante de la estética. Por otra parte, la decoración es “un arte, es vestir un ambiente o una casa de acuerdo a la personalidad y las necesidades de los usuarios, es un lenguaje palpable y contundente de formas y colores que juegan en una ordenación de espacios”. La arquitectura y la decoración son un arte, puesto que juntas han pasado por diferentes estilos y formas a través de los años.

Remontándonos un poco a tiempos de antaño, y a grandes rasgos, la arquitectura contemporánea surgió durante la Revolución Industrial, cuando hubo un cambio tecnológico y social  que se vio reflejado en las construcciones. En 1840, se buscaron nuevas formas de manifestar el arte arquitectónico.  En 1851, Joseph Paxton proyectó el Crystal Palace, en Londres, -construcción que consistía en una estructura ligera de hierro y cristal, fue pionera en el campo de la prefabricación, y marcó un hito decisivo en la evolución de la arquitectura moderna y contemporánea.

Hubo otras personalidades importantes en la arquitectura que trataron de luchar e ir contra corriente, empleando en sus construcciones elementos góticos, medievales, clasicistas entre otros; sin embargo la modernidad era un hecho palpable y la gente se identificaba más con los elementos más sólidos, sencillos e innovadores estructuralmente hablando.

Con el desarrollo de nuevos sistemas (tecnología), no sólo cambiaron las edificaciones sino que el diseño tuvo que cambiar también. Se desarrollaron edificios más altos, suelos, ventanas, escaleras con diferentes formas, colores y materiales. Así se han creado ciertas disyuntivas en lo que al tiempo de nacimiento de la arquitectura y diseño contemporáneo se remite, al final podemos decir que se inició en la segunda mitad del siglo XIX.

En definitiva, en nuestros días se ha puesto de moda. La modernidad ha llegado a influenciar todo lo que se ha creado para el interior de nuestra casa, oficina y zonas aledañas. El estilo contemporáneo básicamente es lineal, simple y funcional, se caracteriza por crear espacios amplios, luminosos y con poco espesor en sus elementos. El cristal es fundamental, se crean  terminados metálicos, nada rebuscados, con tendencia a lo ecológico, al ahorro de energía, las construcciones son ligeras, esbeltas. No se crean arcos, bóvedas, se utiliza mucho la herrería gariboleada (con ondas o espirales),  los colores son más vivos, los pasteles se han quedado atrás.

También se recomiendan y se utilizan colores claros o neutros en paredes y muebles; en otros casos lo que se estila es poner una pared en color neutro y otra en color chocolate, coral, azul acqua, morado, verde, entre otros, esto con el fin de darle personalidad a la habitación, sala, comedor, cocina, pasillo o cualquier estancia. Sin duda, la psicología del color te ayudará a determinar mejor el color de tus espacios.

Por otra parte, la arquitectura y decoración de estilo contemporáneo tienen un significado y una característica propia, en sí significan “en su tiempo”, se refieren al tiempo en que han sido construidos, diseñados y decorados; y en donde ha habido un aprovechamiento y un buen uso de las nuevas tecnologías, conceptos y materiales.

La arquitectura y decoración contemporáneas se adecuan a las necesidades y a los gustos de todos, lo divertido es la versatilidad y la imaginación con la que se edifica y se decora. Uno de los estilos o tendencias vanguardistas/contemporáneas es el llamado “minimalismo”, la esencia de este estilo es la estética, no permite por lo tanto el desorden y la acumulación de objetos u elementos que podrían ocasionar un desastre visual y de movimiento. Además su objetivo principal es proporcionar poco mobiliario, que pueda ser versátil, funcional y cien por ciento estético y cómodo. El minimalismo estuvo ligado a la música, pero influyó fuertemente al interiorismo y a la arquitectura, surgió en Estados Unidos, durante la década de los 60, pero tuvo su mayor auge en los años 70, digamos que fue el movimiento iniciador de lo que hoy llamamos estilo contemporáneo. A su vez, revolucionó la percepción de las personas, convirtiendo no sólo a la arquitectura y a la decoración de interiores en un arte, sino en una manera de reflejar las emociones y los estados de ánimo.

Se distingue por ser simple, con formas puras, espacios despejados, con colores neutros, en un ambiente con equilibrio y armonía. Se privilegian los espacios amplios, preferentemente altos y libres, el diseño es de líneas limpias, se evitan los motivos y ornamentos florales y las franjas, no es muy recargado porque la idea es siempre crear espacios amplios y luminosos, para crear un entorno funcional, fuera de exceso, saturación y contaminación visual.

En cuanto a la decoración, se recomiendan los blancos personalizados en sábanas y toallas. Sillones y camas casi al ras del suelo. Fondos  monocromáticos, de tonos suaves predominando el blanco y el crudo; también se utilizan los tostados (café o negro) contrastando con sutiles toques de color para acentuar los detalles y accesorios. Por ejemplo, si tu sala es de tres piezas puedes optar por dos gamas que tengan buen contraste entre ellos, podría ser dos en color chocolate con uno en color naranja, rojo o verde o en todo caso toda la sala de un mismo color, agregándole cojines en tonalidades más vivas e intensas, también se puede agregar texturas en cuanto a los cojines, manteletas, cabeceras, pero lo importante de la arquitectura y de la decoración contemporánea es mantener un equilibrio que brille por sí sólo. Se utilizan diversos elementos como la madera, piedras y plantas en su estilo natural, estanques artificiales, textiles (color marfil, en lino o lonetas), alambre de acero, grandes ventanales y puertas corredizas de cristal que brindan una sensación de profundidad al espacio, además de elementos como el bambú y papel en persianas y cortinas con líneas rectas y simples.

En cuanto a los muebles, la gente está optando por las superficies lisas, sencillas y funcionales, se crea un orden y se trata de alcanzar un equilibrio; los acabados deben de ser elegantes, las telas estampadas en cortinas y muebles; sin embargo hay gente que ha optado por darle un detalle salvaje a su decoración, es así como el término animal print ha llegado a los hogares mexicanos, dándole un toque diferente y original a los espacios. Los objetos deben de ser sencillos sin muchos elementos, adornos o detalles, pero siempre es bueno darle tonalidades más altas para que sobresalgan. Se estila todo tipo de maderas, pero también se crean muebles (repisas, cómodas, escritorios, libreros, por mencionar algunos) de un aglomerado llamado MDF, es un material resistente y tiene la apariencia de una madera sin serla.

Cabe destacar que las estructuras contemporáneas y vanguardistas poseen una influencia de varios estilos, pero al final se caracterizan por ser de carácter sencillo, libre, flexible y se adaptan a cualquier contexto, situación o gusto que se requiera. Se pueden erigir diferentes ambientes combinando diferentes estilos, inclusive culturas; creando ambientes eclécticos que nunca pasarán de moda y que estarán en la mira de todos, agradando hasta las personas más conservadoras.

La decoración contemporánea se ha vuelto cálida y cómoda, ya no es fría e insípida, antes sólo se buscaba crear espacios para ser llenados por gente que necesitaba un lugar donde vivir, ahora esos espacios tienen la misma funcionalidad, son construidos para venderse, pero se busca que las edificaciones sean lugares donde las personas se sientan identificadas, y que puedan sentir agrado por los espacios y por la forma en que son decorados. La combinación de diseños, texturas y colores puede ocasionar frescura, elegancia y hacer que las áreas sean cómodas y acogedoras. Es entonces que la arquitectura y la decoración contemporáneas deben ser moderadas, con pocos elementos, con pocos detalles, contextualizando el gusto personal con las tendencias del momento.

Cada elemento complementa al espacio, la iluminación es muy importante para resaltar las construcciones y cada estancia de ésta. Embellece y vuelve glamoroso cada rincón del hogar, oficina, restaurante, hotel, entre otros. En la actualidad, existe una lámpara para cada gusto, y para cada funcionalidad; las lámparas contemporáneas están realizadas en cristal y hierro labrado, hay de varios tamaños, estilos y colores. Su diseño es integral, innovador, en pocas palabras son obras de arte que complementan los espacios, siendo un detalle y un accesorio que no puede faltar en la decoración.