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Ceviche y vino blanco

Disfruta una deliciosa y sana alimentación con su correspondiente maridaje para mantener una muy buena imagen.

¿Es posible comer y beber gourmet y mantenerse sano y delgado?

Claro, al final de día todo se reduce a una operación matemática: cuánto comes y cuánto desgastas en actividad y, por ende, en calorías al día. Balance es la ecuación virtuosa.

Un plato versátil, sano y delicioso

El cebiche, ceviche, sebiche o seviche es un plato que forma parte de la culinaria de diversos países latinoamericanos como Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico y Perú.

Consiste en pescado, marisco o ambos, marinados con diversos ingredientes como el limón y la lima ácida, aunque históricamente se usó la naranja agria; puede incluir chile, cilantro, salsa de tomate, cebolla y aguacate. Dependerá del país del que se trate.

En México se sirve con tostadas de maíz, que pueden ser horneadas o con galletas saladas.

Para el ceviche, un vino

En cuanto a la armonización puede, de acuerdo a las costumbres, acompañarse con cerveza. Pero, si nuestra opción es light & fit, mi recomendación es con un vino blanco seco, es decir, sin o con mínima azúcar residual y claro, dependiendo del ceviche la opción puede ser desde una Sauvignon Blanc o Chardonnay sin barrica, hasta un Viura o Albariño. El aporte calórico de una cerveza puede variar, pero estará en el rango de 90 a 112 calorías por cada 100 ml, en el caso del vino fluctúa entre 83 y 125 calorías por cada 100 ml.

Sin embargo, de acuerdo a Gary Taubes, en su libro Cómo engordamos y qué hacemos al respecto, es de destacar que el alcohol aumenta la producción de grasa en el hígado, lo que puede provocar serios problemas, pero no siempre nos hace engordar en otras partes. “El hecho de almacenar estas grasas como grasa o de quemarlas depende de si comemos o bebemos hidratos de carbono con el alcohol, algo que hacemos de forma habitual”, concluye Taubes. Sobre todo, si tomamos cerveza.

Cerca de un tercio de las calorías de una cerveza normal proceden de la malta, un hidrato de carbono refinado que engorda por sí sólo. Esto no quiere decir que el vino no, pero su influencia sobre los niveles de glucosa es mucho menor.

Por otra parte, el elemento de enlace en la armonización con vino es principalmente la acidez, característica esencial de los vinos blancos.

Recordando que la acidez en combinación con la sal, ambos se potencian y realzan, por eso utilizamos limón para aliñar mariscos y pescados.

El amargor y la acidez también tienen un efecto de ensalzamiento de sensaciones.

Nade, corra, trote, esquíe, juegue voleibol playero, en fin, lo que más ame, y disfrute el ceviche y el vino de su elección; finalmente, su paladar no lo engaña y la mejor opción la encontrará en el amable ejercicio de probar y probar distintas combinaciones. ¡Salud!