Te gusta

Contramar, los mejores sabores marinos

Una historia  de dos cocinas y de los más excitantes sabores marinos. 

Decir que Contramar es una institución de la hostelería mexicana, es poca cosa. La casa de la chef Gabriela Cámara es hoy por sí sola, una de las principales razones por la que miles de turistas de todo el mundo visitan la Ciudad de México y por la que sin duda, los chilangos se sienten orgullosos de los sabores de su metrópoli.

Y es que en Contramar, una familia completa de meseros, garroteros, cocineros y un gran personal de piso y cocina, se entrega con pasión a ofrecer a sus comensales una experiencia que más allá del plato, se extiende a las sonrisas y el ambiente único de un lugar verdaderamente mágico. ¡Bienvenidos al exquisito mundo de delicias que, entre bocado y bocado de mariscos, entre sorbo y sorbo de vino, no tiene comparación!

En cualquier día de la semana, sobre las demandadas mesas de este célebre comedor, desfilan sin contratiempo las clásicas tostadas de atún, las tenazas de cangrejo, el aguachile de camarón, los tiraditos de pescado, el espectacular e icónico pescado a la talla bicolor de chile rojo y perejil, así como esa infaltable charola de postres en la que el merengue con fresas reina sobre las tartas de limón, manzana e higo.

 

Se dice que el sueño de Contramar nació como un intento de la chef Cámara de recrear el ambiente y cadencia de cualquier puesto de mariscos en las playas de Zihuatanejo, techo de palmas incluido, pero lo que se ha logrado en este peculiar salón de la Roma, sobrepasa por mucho cualquier noción de lo que los dioses marinos pudieran ofrecer a nuestros paladares mortales.

Actualmente la chef divide su tiempo entre este establecimiento y su hermano de Polanco, Entremar, así como la embajada marina de México en San Francisco llamada Cala; pero no hace falta verla detrás de los fogones para descubrir platillos que hacen agua la boca desde que son leídos en el menú.

Tip profesional y estrictamente conocedor: pregunta a tu mesero por las almejas a la Camacho. Si corres con suerte y hay disponibles ese día, me lo vas a agradecer.

Christian Martínez