1

De fiesta por Nueva Orleans: la ciudad del jazz

Brenda Navarro

[email protected]

En honor a Luis XIV, el famoso Rey Sol, René Robert Cavalier de La Salle reclamó las tierras de Luisiana, con la intención de atraer a la colonia francesa para que trabajara a favor del tesoro real. 

En 1769 el estado fue cedido a los españoles, por lo que fue parte del virreinato de Nuevo México, para después ser parte de Estados Unidos en 1803. Esta serie de sucesos históricos dieron como resultado una mezcla de culturas que al día de hoy se ve reflejada especialmente en la ciudad de Nueva Orleans, la ciudad del jazz y el blues.

Captura de pantalla 2014-07-24 a las 11.48.39

Nueva Orleans, el tesoro real

Destino turístico por excelencia, la ciudad invita a los visitantes a que se dejen llevar por los grandes y marcados matices con los que está construida. Los tintes franceses, españoles y estadounidenses, enmarcan sus calles y el andar de su gente. Nadie puede negar que es un lugar donde se respira historia, buen gusto y diversión con un ritmo que no permite que olvidemos el clásico: When the saints go marching in.

Aunque a nivel mundial Nueva Orleans es reconocida por ser la cuna del jazz de Dixieland y por el Carnaval Mardi Gras, también es cierto que cuenta con increíbles paisajes arquitectónicos que pueden quitar el aliento; si a ello agregamos el espíritu alegre de sus habitantes y el sinfín de lugares que ofrece para visitar, no dudaríamos en decir que quienes deciden pasar su tiempo en esta ciudad, han encontrado un verdadero tesoro.

Sobra decir que su agradable clima y el ambiente bohemio ayudan a que chicos y grandes puedan disfrutar de Nueva Orleans, que aunque la mayoría de sus actividades son para adultos, la realidad es que las actividades familiares no tienen nada que envidiarles: el Acuario de las Américas, el zoológico, el rancho de los lagartos, así como la famosa réplica del Natchez, el barco de vapor que simula los tiempos en que el escritor Mark Twain escribió su obra literaria Tom Sawyer, son tan sólo algunas de las múltiples y variadas actividades que hay que conocer como si fuera un mandato de quienes gustan vivir experiencias únicas.

Captura de pantalla 2014-07-24 a las 11.49.51

Barrio francés con estilo español

El Barrio Francés (Le Vieux Carré o French Quarter), es el lugar al que todo turista con clase llega; es uno de los lugares más visitados debido a que en este lugar es donde se puede estar a salvo de la desafortunada delincuencia que persiste en ciertos lugares de la ciudad. Su arquitectura, que más bien recuerda a Madrid que a París, recibe un toque extravagante cuando vemos las tonalidades pastel que la visten, con sus jardines exquisitos y los balcones que permiten las más románticas cenas que pueden ser pretextos perfectos para pedir matrimonio o renovar amores que se deseen eternos.

Mientras estén en el barrio francés, los turistas descubrirán que las caminatas son imprescindibles, debido a que sólo de esta forma se puede disfrutar en los pequeños locales el tradicional café con chicoria, o las plácidas compras de antigüedades en el mercado francés, así como las pintorescas actuaciones de artistas callejeros que merecen más de una sonrisa.

Sin embargo, no debemos dejarnos engañar, porque no es en este barrio donde disfrutaremos del mayor atractivo de la ciudad: el jazz; para ello es necesario trasladarse al barrio de Marigny, en Frenchmen Street, donde se encuentran los auténticos músicos que dan vida a toda clase de leyendas urbanas y la mejor referencia la dan sus habitantes, quienes acuden a este lugar para bailar y disfrutar de una inolvidable velada de música en vivo.

Mar de diversión cultural al pie del río

El río Misisipi es famoso por sus menciones en la literatura estadounidense, pero además, por su desembocadura en el mar, pues este hecho le permite tener una vista del impresionante Golfo de México. Tomar el crucero que parte de la plaza España rumbo a Algiers Point, hará de la visita a Nueva Orleans una experiencia única, ya que cuenta con servicio de comedor mientras un grupo de jazzistas se encargan de amenizar el lugar. No hacer este recorrido es como no haber estado en la ciudad.

Pero no todo es jazz en la ciudad, también hay diversos museos de gran calidad. Existen casas históricas que albergan todo tipo de objetos que subrayan la esencia de la ciudad: por ejemplo, la Casa La Laurie es considerada una casa embrujada, o está aquella otra donde cuentan la historia de la colonización de Luisiana y donde conservan la máscara mortuoria de Napoleón.

El mítico y misterioso Museo Histórico Vudú y el Museo de la Farmacia, ofrecen recorridos que cuentan cientos de rituales que dejan con la boca abierta a más de uno, por no mencionar el recorrido turístico por los antiguos cementerios, que harán que se enchine la piel debido a la variedad de leyendas e historias que comprenden personajes históricos, literarios y vampiros de verdad. También existen el Museo de Trenes de juguete, Pippen Lane, la famosa colección de muñecas Santa Elizabeth, de la escritora Anne Rice, y el Museo Casa de Broel, donde se encuentran exhibiciones únicas e inimaginables.

Captura de pantalla 2014-07-24 a las 11.49.31

Ciudad cosmopolita con tintes de carnaval

Cualquiera que visite Nueva Orleans tiene como visita obligada ir al estadio de fútbol americano, donde después de los juegos, siempre encontrarán verbenas populares que terminan al amanecer, especialmente si el equipo obtiene una victoria. Pero también es necesario ir a los centros comerciales entre los que se destacan el Riverwal y el Esplanade, donde las exclusivas marcas y la diversidad en estilos están a la orden del día.

Los centros de apuestas y juegos de azar son buenos lugares para divertirse y comer los mejores platillos de la ciudad: la jambalaya, el gumbo de mariscos, los langostinos, la bouillabaise, los po´boys, y hasta el tradicional arroz con frijoles rojos, son manjares que comprenden una tradición gastronómica de primer nivel. En este sentido, es imprescindible visitar el mejor restaurante de la ciudad: Commander’s Palace, ubicado en el distrito histórico Garden. La exclusividad de sus visitantes y el sabor único, hacen de este restaurante la mejor opción.

En cuanto arte y cultura de élite, no se puede dejar de buscar la oferta en cuanto a ballet, ópera y teatro que ofrece la ciudad, tampoco las exhibiciones de arte contemporáneo, pues artistas internacionales se dan cita en la ciudad del jazz para proyectarse como parte de la vanguardia del momento, tal es el caso de la Orquesta Filarmónica de Luisiana que es reconocida a nivel mundial.

Pero el evento más importante, sin duda es el Festival Mardi Gras, la gran fiesta, que dura una semana antes de empezar la Cuaresma: el desfile de disfraces, los collares tradicionales de perlas de colores que se cuelgan por toda la ciudad y que pueden admirarse todo el año, las máscaras, los carros alegóricos, así como la alegría y locura de los asistentes, son el resumen perfecto de esta ciudad que se sabe majestuosa, real y conservadora del poder, la justicia y la fe del pueblo estadounidense.

Artículo publicado en el número 36 de la revista El Conocedor.