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El diseño mexicano: lenguaje de una nación con una identidad única

¿Cuántas veces hemos visto diseños mexicanos que nos trasladan a distintas épocas de la historia de nuestro país? El diseño es una historia que se plasma en papel. Cuando se habla de tendencias de diseño mexicano, el subconsciente nos remite a los colores, texturas y formas del folclor nacional. 

Durante muchos años la mayoría de los diseñadores mexicanos negaron esta realidad que hoy nos atropella. El diseño mexicano no es solamente los colores vivos, los grafismos indígenas, los luchadores o la Virgen de Guadalupe.  El diseño mexicano es una forma de expresión con una carga conceptual completa, es un lenguaje de una nación con una identidad única.

No es una moda pasajera; tiene sus orígenes bien cimentados en la suma de cada una de las historias que han creado lo que hoy es México, desde los colores vivos que no son más que el alma del mexicano festivo, optimista y extrovertido.

No hay teoría del color. No hay justificaciones postdiseño para esto. Nuestro país es de colores, las repeticiones y saturación de elementos es otra constante en el diseño mexicano: lo encontramos en textiles, en muros prehispánicos, en la pintura mural, en los mercados, entre otros.

Es la forma más pura de expresión, es la manera de contar una historia en elementos de uso cotidiano. Estos son sólo unos ejemplos del diseño mexicano que hoy en día tienen presencia y marcan tendencias en el diseño contemporáneo.

Hoy toda esta carga cultural del diseño mexicano se ve plasmada desde tapices, muebles, textiles, hasta arquitectura o diseño gráfico. En esta época hay un gran orgullo del diseño mexicano porque hoy se entiende como la síntesis de miles de años heredados.

El diseño y la arquitectura tienen un mismo origen, porque ambas se guían por la necesidad de crear “algo” para satisfacer las necesidades humanas, ya sea del consumidor o del propio creador. Están relacionadas con todas las artes debido a que son formas de expresión; así como hay quienes se expresan con la escritura, pintura o diseño, también hay quienes hacemos arquitectura. Como lenguaje universal, está dirigido a todo el mundo, pues no distingue edades, sexo, nacionalidad.

El diseño como algo vital

Cuando me preguntan cuál es la importancia del diseño y la arquitectura, siempre respondo que es fundamental en la vida cotidiana, aunque la gente no se dé cuenta, pues es un espacio que está diseñado a partir de sus dimensiones, del interés estético y de su funcionalidad. Quienes no tienen la habilidad para apreciar el diseño y la arquitectura, si tienen los sentidos abiertos, podrían sentirse conmovidos al entrar a un espacio pensado desde la arquitectura o al observar una pieza diseñada.

Con el transcurrir de los años, podemos observar la evolución y la especialización de estas disciplinas, si las comparamos con la época del Renacimiento, por ejemplo, ya que una misma persona desempeñaba el rol de arquitecto, pintor y escultor; en cambio, hoy en día la gente se especializa en cada una de estas áreas.

Aunque constantemente hay propuestas de moda, basadas en lo que alguien dicta, no podemos hablar de una sola tendencia en diseño, pues el aspecto de la satisfacción genera las distintas propuestas que nos brindan opciones para elegir lo que queremos, entre ese amplio abanico de posibilidades, la mayoría de ellas basadas en la interpretación de que nosotros, como arquitectos o diseñadores, constantemente llevamos a cabo, al igual que el consumidor final.

El diseño en México sigue tendencias internacionales y también las dicta; además ofrece una importante tradición artística y de diseño que no se basa en la idea de retomar las tradiciones de nuestros antepasados (indígenas y españoles).

Los talentos mexicanos han destacado por proponer algo novedoso, aunque exista a quien no le guste. Como artista, actualmente nos enfrentamos al hecho de que hay bastante competencia, no solamente dentro de nuestra propia ciudad, o país, sino también en el resto del mundo. Para mí, el secreto está en que los trabajos de diseño o arquitectura deben contar con un origen conceptual sólido, de donde emerja el proyecto

El diseño mexicano en el extranjero ha sido muy aceptado; en nuestro país, en cambio, a pesar de contar con diseños vanguardistas mexicanos, no es consumido, quizá debido a nuestro malinchismo. Soy un arquitecto que promueve la participación de arquitectos y diseñadores extranjeros a México, porque de esta manera se enriquecerá la cultura del diseño en nuestro país.

Las transformaciones artísticas tienen relación con el momento histórico, con las necesidades sociales y los avances tecnológicos. Mediante la arquitectura se pueden comprender los movimientos de diferentes épocas, sociales, políticos y religiosos.

En conclusión, el arte evoluciona conforme lo hace la humanidad.