1

El lado femenino de la cerveza

El origen de la cerveza se atribuye a los sumerios y egipcios nueve mil años atrás. Todo indica que la cerveza nació en el territorio conocido actualmente como Irak. Durante la Edad Media, en los monasterios católicos se perfeccionó su elaboración y se volvió una bebida popular hasta nuestros días.

La cerveza seduce a través de su espuma blanca y compacta, además encanta por su sabor, fresco y fragante. Generalmente, esta bebida se consume fría y se elige el vaso indicado para servirla, que pude ser en copa Pilsner, en el vaso Weizen, o bien en el clásico Stein; de ahí sigue el momento más esperado: degustarla. A diferencia de otras bebidas, la cerveza se conoce en el primer trago, ese glorioso y refrescante trago que no se olvida fácilmente.

La popularidad de la cerveza dentro de las tendencias actuales de consumo es notable, así como la participación de las mujeres dentro de este ámbito. Existen algunos ejemplos de mujeres cuyo talento les ha permitido participar como promotoras, productoras y catadoras de esta bebida fermentada. Cabe señalar que su consumo no es una cuestión de género, sino de la suma de diversos factores: el gusto personal, los estilos, o la oferta del mercado, así como el entorno social y geográfico.

Tendencias actuales

Sin duda alguna, las mujeres han encabezado un cambio en el consumo de bebidas durante los últimos años. En el año 2014, la mujer representaba el 29.3 % del mercado, y actualmente el consumo de la cerveza en México es de 62 litros per cápita (por persona y por año), y se divide de la siguiente manera: el 49 % es para las mujeres, mientras que el resto es para los hombres, es decir, la cerveza es una de las bebidas con mayor aceptación social y cuyo mercado está equilibrado de acuerdo con los datos de la Cámara Nacional de la Industria de la Cerveza y la Malta. Este incremento en los últimos años indica una mayor participación de la mujer en el vasto mundo cervecero.

De acuerdo con Alejandro Berman, gerente de la marca holandesa Heineken, los consumidores potenciales tienen la edad de 20 años y muestran una apertura mayor para la búsqueda y experimentación de diferentes marcas de cerveza, ya sea artesanales, nacionales o internacionales.

En gustos se rompen géneros

Las tendencias actuales del consumo de la cerveza dentro del sector femenino, señalan que existen diversos factores que intervienen para la elección de una cerveza. A continuación veremos algunos:

Sabor. Para una mujer, el primer factor que determina la compra de esta bebida es su sabor. En términos generales, escoge una cerveza porque espera percibir un gusto particular en lo que bebe, esto es, que sus notas aromáticas como lo son los cítricos, las especias o algunas berries, resalten más que su sabor amargo típico. Como ejemplos podemos mencionar a la cerveza belga Boscoli de frutas, la Wisconsin Belgian Red, o la Duvel Golden Ale.

Tipo de evento. Es el segundo factor que influye en la elección de la cerveza, la clase de evento al que se va a asistir, es decir, algunas mujeres prefieren cervezas que les permitan realizar maridajes ligeros y cotidianos para acompañar los crudités, las clásicas papas fritas, las alitas, las ostras o platos de antojitos a base de mariscos. En este ámbito tenemos diferentes opciones: pueden ser las Lager o las Ale, y como ejemplos podemos mencionar a la cerveza alemana Paulaner Naturtrüb, la Engel Bock Dunkel, o la mexicana Boca Negra.

Relajación. Es el tercer motivo por el que una mujer adquiere una cerveza. Hay aquellas cuyo contenido alcohólico es similar al de un vino, por lo que su carácter resultará complejo. Esto se debe al tipo de fermentación y a la forma de elaboración. Como ejemplos podemos mencionar a las cervezas Stout y las Imperial Stout, cuyas notas ahumadas y chocolatadas aumentan la potencia de la bebida. En México tenemos la Tempus Imperial Stout, Jack Chocolate o Minerva Stout Imperial, por mencionar algunas.

Estado civil. Curiosamente, es el cuarto factor a considerar. Según Berman, el 74 % de las mujeres casadas deciden la marca de cerveza a comprar mientras van al supermercado, en contraste con las mujeres solteras, quienes eligen el tipo de cerveza de acuerdo con la situación en la cual será degustada. Es probable que este segmento sea el que muestre interés en las catas, degustaciones o se atreva a probar marcas menos comerciales, como la Poe, Mala Santa, Lucky Buda, entre otras.

“Tomar para disfrutar, apreciar y conocer”

Las aportaciones femeninas a la industria de la cerveza se relacionan con los procesos de fermentación y degustación. En México tenemos figuras como la de Maribel Quiroga, quien es directora general de la Asociación de Cerveceros de México, la cual agrupa a catorce empresas cerveceras mexicanas.

También está Yadira Espinoza, fundadora del movimiento “Mujeres Catadoras de Cerveza en México”. Fue fundado en el año 2012 en Ensenada Baja California, promueve el consumo moderado y consciente de la cerveza. Otros grupos de mujeres que se especializan en las cervezas artesanales son: Pink Boot Society y Ladies at Ladyface, quienes organizan eventos mensuales con el fin de promover el consumo responsable de la cerveza.

Mientras que en México la cultura cervecera se va consolidando, en Flandes, Bélgica, la tradición cervecera ha sido heredada a las mujeres desde tiempos inmemoriales, porque son las encargadas de producirla, tal es el caso de Annick De Splenter, quien tiene a su cargo una de las cervecerías de mayor tradición y representa la última generación de maestros cerveceros en Gante. En Lovaina, donde nació la Stella Artois, se realizan catas con el fin de acercar a la comunidad estudiantil a la cultura de la cerveza.

De manera general, se pueden establecer diferencias culturales y sociales entre hombres y mujeres al momento de elegir una cerveza. Sería un error hablar de que existe un “gusto femenino”, el cual obedece a sabores afrutados y delicados, ya que se estaría limitando la libertad de elegir lo que se prefiera consumir de acuerdo con los gustos personales, independientemente de si se es hombre o mujer. Así lo apunta Jane Peyton, quien es considerada una de las mejores beer sommelier de Londres, cuya tarea ha sido el de promover el consumo de cerveza entre las mujeres. Peyton sostiene que no hay tal cosa de “cerveza para mujeres”, así como no hay cerveza para hombres, y de la misma manera en que algunas mujeres prefieren sabores amargos, algunos hombres prefieren sabores dulces. Es decir, el gusto es subjetivo y diverso.