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Entrevista con el Chef Mauricio Montiel

Paulina Monarrez Córdoba

Nacido en la Ciudad de México, Mauricio a su corta edad ha trabajado con los grandes, poniendo en alto a su país natal; hoy en día es chef, chocolatero y un gran artista, el cual refleja sus miedos y temores en los bombones rellenos que elabora.

Cuando llegué a la chocolatería de Mauricio Montiel, pensé que iba a ser la típica entrevista, el típico lugar, lleno de vitrinas atiborradas de chocolate y el olor que desde cuadras atrás se haría notar. Sin embargo, cuando bajé del vehículo, me llamó mucho la atención que la calle y los árboles se reflejaban en la entrada, y que sencillamente decía: “Chocolatería de diseño/Arte efímero”, y cuando me acerqué más vi un snow man o como él le puso “el hombre de nieve”, en forma de huevo. Desde ese momento me dije: “este lugar es diferente, seguro habrá más sorpresas”.

Fue así como entré a Dolcenero, una chocolatería con una propuesta diferente: cajoncitos en donde se exhiben los bombones (chocolates) en forma de huevo, de forma sutil, una mesa empotrada en una pared, con un teléfono vintage reconstruido por Mauricio, y un cuadro de Salvador Dalí observándote. Y si levantas un poco la mirada, podrás encontrar unas ramas de un árbol en el techo, pequeños mostradores o encapsuladores donde las joyas más valiosas se encuentran contenidas en éstos; es así como podemos observar sus tres colecciones, la 6 (mezcal, chapulín, ajo frito, mole y más), 12 (vainilla, maracuyá, caramelo con toque salado, arroz con leche, frambuesa-pimienta, etc.) o 18 (azafrán, aceite de olivo, té verde, albahaca-cítrica), y por último el negro, color que ambienta a este lugar, pero que también le da un cierto aire tenebroso y elegante a la vez. Ahora bien, después de este gran descubrimiento, de quedarme atónita con el lugar, quiero hablarles de Mauricio Montiel.

Chef, chocolatero, y sobre todo, un gran artista

Egresado de CCAmbrosía, en donde estudió un diplomado de Gastronomía, entró con la intención de ser cocinero de cocina salada, pero poco a poco fue mutando y se cambió a la parte fría, de ahí a la pastelería y panadería. Mientras se especializaba en éstas, cayó en sus manos un libro de Oriol Balaguer denominado La cocina de los postres; durante 6 meses insistió para entrar a realizar sus prácticas profesionales, y cuando lo aceptaron, ahí empezó a trabajar en la parte de pastelería, pero al poco tiempo se dio cuenta de que quería experimentar con el chocolate.

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Terminó sus prácticas y al quinto mes Oriol le ofreció trabajo como ayudante de chocolatería, el cual aceptó inmediatamente. En menos de 9 meses, la empresa de Oriol tuvo un gran crecimiento: cuando anteriormente se hacían 4000 bombones diarios, subió a una producción de 16.000 al día. Al finalizar su contrato, le ofrecieron que se quedara con el puesto de chef de chocolatería, a cargo de toda la producción tanto nacional como internacional. Sin embargo, por cuestiones personales tuvo que regresarse a México y Oriol le dejó libre su puesto por 8 meses. Pero Mauricio ya tenía otros planes en mente, así que decidió quedarse en México y no regresar a Barcelona; él quería poner su propio negocio, un plan que venía trabajando desde el 2008 y así surgió Dolcenero, una chocolatería con diseño y enfocada en el arte efímero, donde su atractivo principal es el diseño y el arte, y en el huevo, que es la forma que tienen sus bombones, inspirados en dos grandes artistas: Salvador Dalí y Joan Miró.

Los bombones rellenos son una mezcla entre sus estudios de gastronomía, sabores que todo el mundo tiene y que sabe que a la gente le gusta, pero les da una perspectiva distinta porque Mauricio no vende chocolates, sino vende rellenos; la intención de sus rellenos es que sepan a lo que dicen saber, además de que el relleno es el plato principal y el chocolate (cobertura) es la guarnición. Todo el chocolate que utilizan es de Tabasco (cacao trinitario), con materia prima de México y otras partes del mundo.

El talento de Dolcenero

Si tuviera más espacio para hablar de Mauricio y su chocolatería Dolcenero lo haría, no quiero terminarlo, sin antes decirles que detrás de esta chocolatería, hay grandes personas que han aportado grandes cosas a este proyecto, concepto y sobre todo, al chef Mauricio; así que un agradecimiento especial a Josúe Salgado, chef chocolatero; Laura Gonzáles, de la galería Dolcenero Condesa; Rodrigo Brito, diseño industrial en ArtiD; Dorian Martínez, fotografía y diseño web; Cris GM, diseño de moda; Guillermo Soria, fotografía; y a Alicia Pedral, diseño gráfico.

Sé que Mauricio Montiel es un artista, un chef , un chocolatero, apasionado del buen beber y el buen comer, alguien que tiene mucho que dar, mucho por expresar y afrontar, pero por el momento te invito a que lo conozcas mediante sus chocolates y su galería, que te aventures, persigas tus sueños, seas perseverante y sobre todo que no te quedes con las ganas de hacer las cosas, porque como él dice: “uno nunca sabe lo que pasará el día de mañana, igual hasta la muerte ya te alcanzó”.

Si quieres saber más de Mauricio, de sus proyectos y su arte en chocolate, entra a http://dolcenero.mx. Yo te la recomiendo, porque una de mis grandes pasiones en la vida es el chocolate y Mauricio definitivamente conquistó mi paladar.

Artículo publicado en el número 37 de la Revista El Conocedor.