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Un espumoso mexicano para impresionar

Una de las mayores sorpresas del vino mexicano brilla en el bajío: su nombre en lengua otomí significa “burbujas”, y es hoy, orgullosamente, de los mejores vinos espumosos de México.

Sergio González, sommelier

Tras los gruesos muros de piedra de una imponente hacienda en Huimilpan, al sur del estado de Querétaro y a tan sólo dos horas de la Ciudad de México, Casa Vegil produce Fügi, burbujas mexicanas con una marcada pulcritud, elegancia y refinamiento.

Nace a partir de las variedades francesas típicas de la región de Champagne: Chardonnay y Pinot Noir. Ambas son cosechadas en un microclima inusual para Querétaro, con mañanas más frías en promedio y presencia de neblina. Esto resulta en las condiciones perfectas para la maduración fenólica de las uvas para vino espumoso y, sobre todo, para mantener la acidez en este sitio de suelos arcillosos bordeados por cerros.

El fruto de estos viñedos se cosecha manualmente en pequeñas cajas de 12 kg para cuidarlas al máximo hasta su delicado prensado y fermentado, donde Chardonnay y Pinot Noir se conocerán formando un vino base equilibrado y armonioso que reposará 24 meses sobre sus propias lías. De esta forma, el nacimiento de las primeras burbujas le permitirán llamarse vino espumoso.

Después de esta segunda fermentación, las botellas serán degolladas para expulsar las lías y reposar ocho meses más para afinar y terminar de ensamblar en botella un vino espumoso mexicano digno de ser presentado en cualquier mesa internacional, con un guiño al venerado estilo champenoise en una tierra de
vino espumoso tradicionalmente dominada por variedades de uvas españolas.

En palabras de su enólogo, Fügi busca enaltecer la cultura mexicana y llevarla a la excelencia por medio del vino. Un incansable apasionado por acumular tanta experiencia como su edad le permite, Fernando Cortés cuenta con un envidiable palmarés internacional, lo mismo practicó en una de las más reconocidas casas de Champagne, que viajó por ambos hemisferios del vino, acumulando un impresionante número de vendimias.

El giro de tuerca está dado por Fernando, la propuesta está ahí para que la conozcan, y sobre todo para que la disfruten. Cuando me encuentro con esta calidad en México, con las inmaculadas instalaciones de Casa Vegil, con el inmejorable escenario natural que les rodea, con el sentido y dirección que todo el proyecto tiene, no puedo más que sentirme orgulloso de lo que México tiene para brindar hoy en sus copas… Constátenlo y celebremos con
Fügi a nuestro país. ¡Salud!