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Estas son las tendencias de whisky que encontrarás en 2020

Siendo una bebida de gran tradición, sus adeptos suelen ser muy celosos de los métodos con los que se produce el whisky, pero ¿qué esperan las nuevas generaciones de este destilado? 

Los tiempos cambian y el fanatismo por las bebidas espirituosas varía según los gustos e intereses de la generación que tenga una mayoría numérica y que, casi siempre, son los adultos jóvenes. Así llegó la fascinación por los destilados marrones en la década de los sesenta, misma que decaería para dar paso a los blancos o jóvenes.

La carrera por ser el destilado de moda no es sencilla, en especial porque el consumidor de hoy es más curioso y está más dispuesto a experimentar que nunca. Y, aunque no cabe duda de que los espíritus sometidos a algún proceso de añejamiento gozan de una época dorada, la competencia es más feroz que antes.

A continuación, te presentamos algunas de las tendencias más fuertes en la producción de whisky, tanto europeo como americano, en los últimos años.

Menor alcohol por volumen: cada vez más personas optan por un estilo de vida saludable y no es ningún secreto que el consumo desmedido de alcohol es dañino para el cuerpo; este es un reto para todas las destilerías del mundo y parece que la solución son los destilados con bajo porcentaje alcohólico.

A pesar de que ya hay marcas que están experimentando con destilados de malta de baja graduación, los adeptos del whisky se mantienen reacios a éstos. Por ejemplo, cuando una persona inicia un proceso deacondicionamiento físico, su consumo de alcohol disminuye, pero más adelante regresa a sus niveles de consumo normales. Esta situación crea una oportunidad tanto para el whisky Premium, como para las alternativas sin alcohol.

Fiebre del centeno: a medida que el whisky de centeno (rye) goza un auge en Estados Unidos, los productores de whisky escocés están comenzando a experimentar con este grano: un par de destilerías intentan trabajar con este complicado cereal. Recientemente fue lanzado un scotch de centeno, y una destilería de Islay comenzó a producir whisky con centeno de la isla.

Mientras tanto, en EU, los consumidores se polarizan cuando se trata de la potencia del whiskey. De este lado del Atlántico prefieren los destilados con alto contenido de centeno –de notas picantes y condimentadas–, o con presencia de trigo, lo que los hace más suaves.

Evitando el añejamiento: con la entrada de destilados jóvenes al mercado, muchos de ellos de baja calidad, también hay un número creciente de whiskeys más jóvenes y que saben bastante bien. Típicamente, estos son destiladores que han experimentado de manera amplia contécnicas de producción. En Kentucky se está probando una serie de whiskeys con sólo unos años de envejecimiento; dicha destilería ha probado con turbas inusuales, lotes con mayor graduación al momento de entrar al barril y barriles carbonizados de manera distinta. El resultado fue un whiskey que alcanzó un sabor maduro antes de lo esperado.

Experimentos de añejamiento: por otro lado, los productores más experimentados comienzan a optar por la utilización de barriles de las más diversas procedencias. Las destilerías escocesas están incorporando barriles fuera de los de bourbon o jerez, tradicionales para su maduración. Hace unos meses, una de ellas se convirtió en la primera en tener una etiqueta con maduración en barricas de cognac. Hoy existe una enorme demanda de diversidad de sabores, y el acabado en barril es una manera efectiva de satisfacer esa necesidad.

No cabe duda de que la creatividad genera más opciones para los consumidores. Las anteriores son algunas de las tendencias que regirán el curso del whisky durante los próximos años. Además de los métodos tradicionales, ya existen muchas más variantes y experimentos en etiquetas de todos los rincones del mundo, todos ellos pensados en los consumidores actuales, quienes, con el tiempo, decidirán cuáles permanecen y cuáles no.