4

La Syrah, la cepa más antigua de origen incierto

 

Si hablamos de vinos con historia, el Syrah no es la excepción, con variantes en su nombre, generando incertidumbre si comienza con “Z” o “S” o termina con “H” o “Z” y con un origen incierto, pero con una mención muy relevante en la última cena de Jesús, el Syrah es un gran vino para conocer y degustar.

Es la tercera variedad tinta de mayor fama mundial en el que comparte honores con la Cabernet Sauvignon y la Pinot Noir. Es una de las cepas más antiguas, por los que hay teóricos que afirma que fue un Syrah el que bebieran Jesús y sus apóstoles en la última cena.

La Syrah es otra variedad clásica francesa trasplantada a diversos lugares del mundo. Los vinos obtenidos de esta cepa, tienen una acidez alta, son vigorosos, de cuerpo, poseen una buena cantidad de taninos y materias colorantes, de aromas entre florales y frutados con ligeros toques ahumados.

No hay muchas referencias de su origen, pero muchos estiman que proviene de Medio Oriente de la zona de Shiraz, antigua ciudad Persia. Se menciona del tiempo de los romanos en la región del Ródano en Francia y en la mitad del siglo XIX entró en Australia, donde logró una excelente adaptación y recibió un reconocimiento a nivel mundial.

En la década de los 80 despegó y se expandió a todos los países del mundo; tiene un buena adaptación a los climas mediterráneos, y destacan dos focos productores de esta uva tinta de calidad el Valle del Ródano y el segundo es Australia, aunque hay otros países que plantan y elaboran Syrah, Estados Unidos, Chile, Sudáfrica, Italia, Grecia y España. En Argentina esta cepa logró adaptarse al clima en dos provincias Mendoza y San Juan, esta última es conocida como la pequeña Australia, por su parecido en clima y suelo, logrando excelentes vinos varietales y bivarietales adquiriendo una personalidad propia.

Características

Los vinos obtenidos de la Syrah, pueden beberse jóvenes, donde destacan las notas frescas y aromas muy agradables, aromas a frutos secos, florales muy agradables. Su envejecimiento es muy rápido pero con gran calidad y resistiendo la oxidación, esto permite que sean bebidos bastante pronto o bien con un tiempo de crianza prolongado. Al envejecer se aprecia mejor sus características si es 100% Syrah.

Los racimos del Syrah son de tamaño medio, compactos cilíndrico alargados, con pedúnculo largo y poco lignificado. En ocasiones con una primera ramificación pedunculada y separada del resto del racimo.

Granos pequeños a medio. De piel negro azulada y cicatriz estilar muy marcada, hollejo grueso y resistente. Con abundante pruina. De difícil desprendimiento de su pedicelio.

Notas organolépticas.

En vista ofrece un matiz rojo violáceo, nariz aromática, frutal y especiada, que puede ofrecer notas curiosas como olivas negras, cuero, tierra y tabaco. Según la zona donde se cultive podemos encontrar algunas diferencias, si se cultiva en zonas de climas fríos los vinos de Syrah son más frescos, delicados, elegantes, ligeros de color; mientras que en climas cálidos predominan los aromas más negros como mora y arándanos.

¿Qué puede acompañar?

Un Syrah combina bien con platos de caza (ciervo, conejo), carne de pavo y cerdos. Comidas especiadas, fiambres y quesos como Roquefort, de cabra Gouda, Parmeggiano, Gorgonzola.

En Argentina es un ideal compañero del clásico asado, y cualquier comida ccon carnes, pero ojo, el Syrah no combina con el picante. A mi parecer como mencione en una nota en mi blog, Blackwines, el syrah acompañan muy bien las empanadas de carne, sobre todo las del norte argentino.

De los vinos con personalidad el Syrah es uno de mis preferidos, si aún no lo probaron, es una buena ocasión para hacerlo, en Argentina se elaboran muy buenos Syrah no dejen de degustarlos.

Salud y buen vino!