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La Tinta de Toro, el secreto mejor guardado de Bodega Numanthia

La DO de Toro, localizada en Castilla y León al noroeste de Madrid, es el hogar de la Bodega Numanthia, un proyecto enológico que se arraiga firmemente a la historia y terruño españoles. 

Hasta la década de los 90, los vinos de Toro se conocían por ser sumamente estructurados, potentes y de carácter fuerte; sin embargo, Bodega Numanthia ha sido capaz de trasformar por completo esta imagen a través de la elaboración de vinos potentes, equilibrados, de carácter frutal y de gran elegancia. Así, al enaltecer lo mejor del Viejo Mundo y demostrar el espíritu pionero del Nuevo Mundo, Numanthia ha sido capaz de reescribir el discurso de toda una denominación.

La Edad Media fue el escaparate para los vinos de Toro, al ser los primeros en cruzar el Atlántico y conquistar nuevas tierras en las embarcaciones lideradas por Cristóbal Colón en 1492, impulsado por los reyes españoles. En el siglo XIX, cuando la filoxera asoló a Europa, los vinos de Toro jamás sucumbieron ante la plaga, gracias a sus robustos troncos, el clima seco, los suelos arenosos y el amplio espacio entre sus  viñas; es por ello que Toro es una de las últimas regiones con cepas de pie franco.

La formación de Numanthia

Los hermanos fundadores de Bodega Numanthia llegaron a Toro buscando vinos que pudiesen aportar fuerza y estructura a sus ensamblajes de vinos de la Rioja. Fue así que adquirieron un mosaico de viñedos centenarios, para aplicar en ellos métodos enológicos de otras regiones del mundo, como Burdeos. Y una vez que lograron adaptar las técnicas de vinificación a las características especiales de Toro, consiguieron elaborar los primeros vinos elegantes de la zona.

Oficialmente, la bodega se fundó en 1998, y más tarde fue adquirida por el grupo francés LVMH. Una década más tarde, Bodega Numanthia reveló este diamante español al mundo. El nombre Bodega Numanthia proviene de la antigua ciudad de Numancia, que resistió durante 20 años -y de forma heroica- la invasión romana en el año 134 a. C.; al final, sus habitantes prefirieron morir, antes que rendirse. La resiliencia de sus viñedos es un recuerdo constante de esta historia.

Los fundadores de Bodega Numanthia estaban convencidos que para cultivar este viñedo excepcional serían necesarias manos expertas, capaces de
pulir esta preciosa joya.

Una uva a prueba de clima extremo

La Tinta de Toro es la estrella de la vinícola; se trata de una uva de bajo rendimiento de la familia de la Tempranillo que se ha adaptado de forma extraordinaria al clima extremo de la región. Su conducción se realiza en forma de vaso, muy cerca de la tierra y con gran distancia entre vides, lo que permite que todas las plantas obtengan suficiente agua pese a la escasez de precipitaciones, al tiempo que las hojas protegen los racimos del sol estival. Su singular fuerza se debe a que estos viñedos son de los más antiguos del mundo: algunos de ellos fueron plantados en 1860, por lo que el tiempo ha forjado vides muy resistentes.

Gracias a la importante oscilación térmica, con días calurosos y noches por debajo de los 10 °C, las uvas maduran a la perfección; no obstante, las condiciones idóneas de vendimia se mantienen únicamente por un par de días, por lo que el equipo enológico debe ser muy preciso en el momento del corte.

La selección de las mejores uvas 

Para alcanzar una vendimia excepcional, ésta se realiza en tres fases: vendimia, racimo a racimo y uva a uva; de esta forma se garantiza que únicamente las mejores uvas serán parte de los vinos de Bodega Numanthia, los cuales se vinifican en pequeños lotes para luego ensamblar las parcelas y los terroirs.

El envejecimiento de los vinos es uno de los temas de mayor relevancia para la bodega, por lo que destinan barricas de roble de 225 y 400 litros para reposar los vinos, los cuales pasan entre 14 y 22 meses en evolución. Una vez transcurrida la crianza, los vinos se embotellan y se conservan un poco más de tiempo en condiciones idóneas dentro de la bodega, hasta alcanzar el momento óptimo de su degustación.

Termes, la expresión vibrante de Toro

E l vino más vibrante de Bodega Numanthia fue creado en el año 2000, y es una sorprendente interpretación de Toro que se expresa a través de su frutalidad y gran frescura con las que deleita a los paladares modernos. Termes destaca por su estilo único frente a otros vinos de la región. Se embotella luego de casi dos años de crianza y alcanza un potencial de guarda de cinco años, cuando menos. Sus añadas han sido calificadas con más de 40 medallas y altos puntajes, entre los que destacan:

Numanthia, el icono de la bodega

E l primer vino de Bodega Numanthia es también su firma icónica; está elaborado con uvas procedentes de más de 100 parcelas centenarias de pie franco, que reflejan la expresión absoluta de Toro. Es potente y estructurado, un vino ideal para acompañar una buena cena. Este vino se embotella tras casi cuatro años de crianza en bodega y ofrece un potencial de guarda mínimo de 20 años. Sus añadas han conquistado más de 65 medallas y altos puntajes, entre los que destacan:

Termanthia, el diamante de Toro

Esta es la expresión más absoluta de Bodega Numanthia. Elegante y excepcional, está elaborado a partir de una especial selección de sus mejores viñas centenarias. Es un vino elegante y complejo, con gran intensidad frutal y una estructura impresionante. Termanthia se embotella tras siete años de crianza y ofrece un potencial de guarda mínimo de 20 años. Ha sido reconocido con más de 50 medallas y altos puntajes en distintas añadas, entre los que destacan: