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Larga vida a los clásicos

 

Con el paso del tiempo, la coctelería salió de las boticas y se fue a los bares hasta convertirse en un ícono nacional.

En la actualidad, los cocteles se han adaptado a los gustos y a los paladares más jóvenes que buscan sabores efímeros e innovadores. Sin embargo, existe un segmento de la población que prefiere tragos que reflejen el carácter y la personalidad del destilado. De acuerdo con la última encuesta de la empresa Euromonitor Internacional, en México se consumen 416 millones de litros de alcohol al año, sin contar el consumo de la cerveza. Cabe señalar que de este total, el consumo de tequila es del 22.2 %, seguido del vino con 14.5 %, el ron con 8.5 % y el whisky con 3.1 %. Lo anterior indica que actualmente las bebidas alcohólicas están adquiriendo mayor popularidad entre la población mexicana.

Además de la importancia comercial, las bebidas alcohólicas son expresiones culturales que reflejan características de la sociedad sobre las cuales vale la pena reflexionar. Tal es el caso de la coctelería clásica, cuyo consumo se fue extendiendo de tal forma que algunos de los cocteles se convirtieron en íconos de bares y cantinas, gracias a actores, directores y artistas del cine anglosajón.

Breve recorrido por la historia de la coctelería

El origen de la coctelería se remonta a principios del siglo XIX: nace en las boticas donde los remedios eran utilizados con fines medicinales. Los farmaceutas notaron que los remedios a base de alcohol y hierbas funcionaban y aliviaban los malestares, lo cual acrecentó su consumo. La ciudad más representativa para el desarrollo de la coctelería fue Nueva Orleans, lo cual sitúa a Estados Unidos como el principal país en donde tuvo lugar la historia de los destilados y sus mezclas.

Con el paso del tiempo, la coctelería salió de las boticas y se fue a los bares, enriqueciéndose con la mezcla de destilados, jugos, bitters, frutas, flores, especias, licores y jarabes, dando como resultado bebidas refrescantes y atractivas a la vista.

“Mi mojito en la Bodeguita, mi daiquirí en la Floridita”. Ernest Hemingway

  • Mojito: es un coctel cubano que nació en la Bodeguita del Medio de la Habana. Se elabora con ron, azúcar, limón, menta y soda.
  • Daiquirí: este coctel se atribuye a Jennings Cox, un ingeniero norteamericano que preparó una bebida a base de jugo de limón, ron y azúcar.

“Agitado, no revuelto”. James Bond

  • Martini: la bebida favorita de James Bond fue servida por primera vez en 1953 en el Casino Royale. Se prepara con tres partes de ginebra, una de vodka y media de Kina Lillet.

“El cambio no es bueno ni malo, simplemente es cambio”. Don Draper (Mad Men)

  • Old fashioned: es un coctel clásico que la serie de Mad Men ha traído de vuelta. Su nombre proviene del vaso old fashioned y se prepara con un terrón de azúcar remojado con amargo de angostura, hielo, whiskey bourbon, un poco de agua y una rodaja de naranja.
  • Tom Collins: esta es la bebida favorita de la esposa de Don Draper. Nace en 1876 y es una limonada dulce con ginebra, adornada con una cereza.

“¡Tequila!”

  • Margarita: Las historias referentes a su origen, son distintas. Una de ellas es que nace en la cantina Hudson en Ensenada, México. Se cree que la bebida fue creada en honor de Margarita Henkel, hija del embajador de Alemania en México. Se prepara con tequila, jugo de limón, cointreau, hielo y se sirve en un vaso escarchado con sal.

Otros tragos:

  • Bloody Mary: recibe su nombre por María I, reina de Inglaterra, quien durante el siglo XVI persiguió sanguinariamente a los protestantes. El coctel fue inventado en los años 30 y consiste en partes iguales de vodka y jugo de tomate.
  • Piña colada: nace el 16 de agosto de 1954 en el hotel Hilton de Puerto Rico. Se elabora con ron blanco, leche de coco y jugo de piña.
  • Mai tai: nace en Oakland, California en 1944. Victor J. Bergeron creó esta bebida a base de ron, licor de curazao y limón. Se cree que el nombre proviene de la expresión Maitai roa aè!, que significa “muy bueno”.
  • Gin tonic: nace en 1870 en Inglaterra, cuando los soldados ingleses mezclaron ginebra, azúcar y limón con quinina diluida en agua, con la intención de disminuir el sabor amargo del agua quina.
  • Cuba libre: es un coctel de origen cubano que se elabora con ron blanco y refresco de cola. Nace en 1900 y su nombre proviene del grito de las tropas norteamericanas, que al mezclar ron cubano con refresco de cola gritaron: “¡Viva Cuba libre!”.
  • Negroni: el Conde Camillo Negroni es quien le pide al barman del Café Casoni un trago con más personalidad. Se elabora con café americano, campari, vermouth y ginebra.

Consumo actual

Actualmente, los bares de los hoteles y los aeropuertos han adquirido relevancia. En el caso de los hoteles, les recomiendo visitar el Fifty Mills en Four Seasons, o bien el Museo Bar Palace de Madrid, que ofrece un ambiente tranquilo y selecto gracias a la ambientación de los años 50 y 60. En el caso de los aeropuertos, son imperdibles el bar Ecco, en Atlanta, el Lounge 5280 en Denver, o el bar Airbräu Brewery, que ofrecen tragos clásicos.

Un buen trago debe ser una mezcla perfecta entre sabor, aroma y potencia, tal y como lo describe Billy Steel, barman histórico del 21 Club Hudson River: “Un buen coctel, para que merezca el nombre de tal, no sólo debe constituir una combinación bien hecha de bebidas, sino también por su presentación, sabor y perfume, satisfacer al paladar y al espíritu para el que ha sido creado”.