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Londres: el palacio donde todos pueden vivir

 

¿Quién no ha soñado con protagonizar una escena de amor o aventura en la ciudad de Londres? Por tradición e historia, Londres, Inglaterra ha sido por siglos, el emblema de la cultura, elegancia, estilo y buenos modales del mundo.

Galería de elegancia y raíces culturales

Si Francia es la capital de la moda, Londres, sin duda alguna, es el centro de los movimientos culturales más representativos a nivel mundial: desde los clásicos escritos de William Shakespeare, la historia de la realeza británica, el auge de la revolución industrial a finales  del siglo XIX, el surgimiento de The Beatles, el movimiento underground de la música del rock en la década de los setenta, la moda urbana, hasta el aparecimiento de movimientos en busca del reconocimiento de los derechos civiles y políticos y ¿por qué no decirlo? Londres, como la ciudad donde se desarrolla la historia del Diario de Bridget Jones, los mejores comediantes de stand up e incluso del cada vez más famoso en Latinoamérica The Graham Norton Show.

Como si de una regla se tratara, visitar Londres es la oportunidad de sentirse parte de la realeza como en ningún otro lugar del mundo: la correcta puntualidad de su gente, la sutileza de sus mujeres caminando bajo paraguas elegantes una tarde lluviosa y el porte y galanura de los ingleses que caminan con la propiedad de un caballero hacen que hasta el más desgarbado quiera alzar el mentón y mirar al horizonte como si el mundo le perteneciera. Así es Londres, el lugar donde la hora del té es una oportunidad de convivencia, sus pubs los puntos de reunión después de un partido de futbol o rugby y sus calles la omnipotencia de una cultura que se ha ido construyendo desde el año 43 d.C.

Cuna de la realeza

Si bien es cierto que todavía existen algunas monarquías en Europa Occidental, ninguna familia imperial ha tenido el eco como sucede con la reina, los príncipes y princesas de Inglaterra: nos enteramos de sus decisiones públicas, sus relaciones amorosas y por si acaso, de lo que pueden o no comer o vestir en las ocasiones importantes.

Esta cercanía con el mundo no nos permite olvidar que son ellos los descendientes de magníficos personajes históricos como Enrique VIII de quien se han hecho infinidad de películas, documentales y series televisivas, de Ana Bolena y su trascendente importancia en los movimientos de separación del Estado inglés con la religión y cómo ello permeó en toda Europa.

Desde la época de los Tudors, el crecimiento de la ciudad ha sido inminente. Sus palacios, salones, teatros y centros culturales han sido una de las más grandes distinciones. Hasta la fecha, sigue considerándose el lugar más importante de todo el país, no sólo por su importancia económica, si no por la belleza de sus calles y la perfecta planeación de su arquitectura, todo ello, enmarcado por el río Támesis.

Lluvia de historias y raíces fuertes

En Londres no hay tiempo para el descanso. La ciudad no duerme y cualquier visitante debe de saberlo. Además de considerarse una de las ciudades más caras del mundo, es también de las que encierran más historias y lugares por visitar.

¿Por dónde se empieza? Todo depende de lo que se desee. Una cosa es cierta, quien pisa tierras londinenses no vuelve a ser el mismo, el halo cultural que permea cada lugar se impregna para siempre. La influencia histórico-cultural de quienes han nacido en la ciudad y el gran número de migrantes hacen de la ciudad el palacio en el que todos desean vivir. No hay ciudad en el mundo que se le compare: futbol, teatro, rugby, danza, libros, pubs, presentaciones de la sinfónica de Londres o conciertos de rock indie en cualquier bar de la ciudad… hay para todos: chicos, grandes, jóvenes y adultos, siempre y cuando tengan deseo de un gran bagaje cultural. ¿Lo seguro? Nadie se ha arrepentido de la influencia que le ha dejado esta ciudad.

Paradas obligadas

¿Alguna vez te has sentado frente al televisor a mirar programas que tengan como tema las leyes? ¿Te has visto frente al juez pronunciando la mejor defensa para tu cliente y ganando millones y millones de dólares? Bien, si estás en Londres, tienes que visitar el Palacio de Westminster, también conocido como La Casa del Parlamento. Es en este edificio de corte gótico victoriano que ambas cámaras del parlamento británico sesionan.

Sus 1,200 habitaciones, 11 patios y los 3,5 kilómetros de pasillos lo hacen una de las edificaciones más ostentosas de las que tenga conocimiento el mundo. No sólo se trata de un lugar que puede visitarse los sábados o los meses de verano, como si se tratara sólo de un lugar turístico. Al contrario, su valor radica en la oportunidad de escuchar alguna sesión parlamentaria o debate jurídico. Date la oportunidad de ser de los privilegiados que se distinguen entre los que saben y los que fingen saber. Lo dicho, Londres transforma a todo aquel que pone sus pies en esta tierra de ensueño.

Cerca del Parlamento también se encuentra la tradicional Abadía de Westminster, el templo más famoso y antiguo de Londres. ¿Su importancia? Este lugar ha dado lugar, a lo largo de su historia, a las coronaciones reales, los funerales de los monarcas y personajes históricos de relevancia para el país durante los últimos mil años.

Se tiene registro de que la primera coronación fue la de Guillermo el Conquistador en el año 1066 y que desde entonces el trono de origen medieval, hecho en el siglo XI, sigue siendo el lugar más importante del país. Pero además de ello, su belleza arquitectónica deja sin aliento a cualquiera: la colección de tumbas y mausoleos de las personalidades británicas son impresionantes. Desde los claustros, el College Garden, la capilla de Lady Chapel hasta el preciado Rincón de los poetas. Todo, sin lugar a dudas, es deslumbrante.

Sin embargo, el halo de realeza comienza a sentirse cuando se visita la Torre de Londres, mejor conocida como “La Torre del Terror”, pues se trataba de un lugar en donde se encerraba a quienes ofendían al monarca. Personalidades de todo tipo, desde reyes derrocados, clérigos o aristócratas fueron prisioneros en este lugar. ¿Por qué entonces es indispensable visitarle? Porque en la actualidad la torre es sede de diversas colecciones compuestas por coronas, espadas y cetros de lujo, que actualmente tienen un valor casi incalculable. La colección de las Joyas de la Corona quita el aliento.

Y para completar el ciclo, la parada final, de lo imprescindible en Londres: el Palacio de Buckingham, la residencia oficial de la familia Real desde 1837. Pero cuidado, las vacaciones se deben planear en fechas que coincidan con las ocho semanas de Agosto y Septiembre para visitar el interior de la residencia, lo que incluye, la visita a los Salones de Estado, las cocheras reales y la famosa Galería de la Reina. Importante, además, visitar el famoso “Cambio de Guardia” enfrente del palacio, un acto que atrae a miles de visitantes y que permiten reconocer la disciplina y elegancia del lugar.

Pero no todo es historia y formalidad en Londres, en realidad sí, pero se vive de distintas maneras. Por ejemplo, en la actualidad las construcciones modernas son, además de útiles -nada en Londres está mal planeado o pensado porque sí, capaces de quitar el aliento por su esteticidad o su impresionante carga simbólica.

Ejemplo de ello es el Puente de la Torre (Tower Bridge), construido con estilo victoriano y que se enmarca como uno de los lugares simbólicos de la ciudad. Su función levadiza es explicada en la visita turística, sin embargo, su belleza y la referencia de diversas tomas de televisión, escenas de películas o fotografías del mundo de la moda hace que cualquier visitante quiera tomarse fotografías en donde pueda sentirse glamuroso, elegante y fashionista.

Y para enmarcar de manera permanente esta sensación de vivir como la realeza, no se puede dejar de visitar el Shakespeare´s Globe Theatre. No sólo porque se está en la actitud de ser todo un londinense de moda, si no porque el valor histórico y cultural es de suma importancia. Actualmente, ofrece obras de teatro de la más alta calidad, aunque no es necesario asistir a una, la majestuosidad del edificio basta para sentirse parte de algo inexplicablemente lleno de literatura y dramaturgia, las emociones humanas en letras y las letras representadas en actores y actrices que dejan su alma en el escenario.

La diversión, aquí y ahora

La fija presencia del Big Ben, el famoso reloj de 106 metros de altura y su enorme campana de 14 toneladas en el interior de la torre, el reloj de La Casa del Parlamento, será el marco perfecto para visitar lugares de la ciudad que darán un respiro a la aristocracia que se ha adquirido en el viaje.

En el día, se puede visitar el Covent Garden uno de los distritos más encantadores de Londres. Anteriormente era un gran mercado de flores, frutas y verduras, ahora, es uno de los centros de reunión de moda por la diversidad de oferta que existe. Desde los puestos de artesanos hasta las tiendas más glamurosas ubicadas en Floral Street. Mientras se decide qué tiendas visitar primero, es posible tomarse un café, visitar algún museo o comer en los puestos de dulces y pasteles artesanales que deleitan todos los sentidos.

Por la tarde, es posible visitar The London Eye, uno de los íconos más importantes. Conocido como Millennium Wheel (Rueda del Milenio), la noria de 135 metros de altura permite a los visitantes tener una vista panorámica de la ciudad y el campo.

Ya entrada la noche, la visita imprescindible es la plaza Piccadilly Circus donde se podrá encontrar una gran oferta de diversión en un solo lugar: tiendas, cines, teatros, restaurantes, pubs y bares de moda. Se considera que es uno de los lugares más animados de la ciudad. Sus luces de neón alumbran de manera especial, lo que permite que el ambiente sea ad hoc para cualquier travesura. La oferta es inmensa, la diversión también.