1

Diez años más de vida, con vino

¿Te gustaría vivir 10 años más? Entonces tienes que empezar a tomar vino ¡ya!

Quizá no lo sabías, pero los vinos tienen componentes que ayudan a que tu cuerpo se mantenga más equilibrado y que tu expectativa de vida crezca 10 años más de la que esperas.

La bebida que más beneficios ofrece a los consumidores en todo el mundo es, sin lugar a dudas, el vino, ya que posee sustancias que ayudan a una infinidad de procesos positivos. En su composición se pueden encontrar hasta mil sustancias diferentes, entre ellas minerales, aminoácidos, vitaminas y otros elementos que sirven en la lucha contra la oxidación del organismo, haciendo que no envejezca.

Diseccionando al vino

En la composición del vino existe agua en un 85 %, alcohol entre 12 y 13 %, y en el 3 % restante, más de 990 sustancias disueltas que tienen incidencia
directa en la salud. El etanol, aunque podría parecer un compuesto dañino, es muy eficiente al hacer que la sangre sea más líquida y evitar así los trombos, por ello es importante que conforme te hagas mayor, bebas una copa diaria de cualquier producto que tenga alcohol, porque además de mejorar la circulación, te mantendrá alegre y desinhibido para vivir la vida. Si bien en grandes cantidades el alcohol es perjudicial al cuerpo, en pequeñas dosis diarias es un gran aliado para la longevidad.

Dentro de todas las sustancias que el vino tiene, las más importantes llevan el nombre de polifenoles, llamados así porque son moléculas aromáticas conocidas como fenoles, que se unen unas con otras formando racimos o núcleos de muchas moléculas. Los polifenoles suelen ser de muchos tipos y cada uno de ellos aporta algún beneficio a la salud. Estas moléculas se encuentran en la piel de las uvas -llamada hollejo-, y por remojo con el mosto, se diluyen y llegan al organismo para encaminar ese beneficio.

Más bondades del vino 

Otro elemento son los antocianos, que son las sustancias que aportan color a los vinos tintos y a las cerezas, ciruelas y otros frutos; se producen por la insolación de la fruta como defensa a los rayos ultravioleta, por lo que los tintos son los vinos que aportan mayor beneficio.

Dentro de la familia de polifenoles están también los taninos, que sirven para eliminar el colesterol malo y producir bueno, reducen los triglicéridos del torrente sanguíneo y la grasa del cuerpo, además de normalizar la presión arterial. Los taninos también participan en la desnaturalización de la proteína que se come y con ello digerirla mejor, es decir, propicia el buen funcionamiento de tu intestino y tu digestión.

Otro gran elemento del vino, bien conocido porque ayuda contra el cáncer, es el resveratrol, un potente antioxidante del cual ya venden pastillas, aunque siempre es más divertido encontrarlo en una copa de vino. Este componente tiene poderes antiinflamatorios que combaten las afecciones pulmonares al evitar que el pulmón se inflame, propiciando que la respiración se realice de forma normal. (Por ello, desde hace más de diez años en Inglaterra recomiendan una copa de vino tinto al día a los pacientes con asma y problemas pulmonares, obteniendo grandes resultados).

Además está la quercitina, que ayuda a mantener el corazón y las arterias tonificados, lo cual es importantísimo para el buen funcionamiento general del cuerpo.

Salud en apenas dos copas 

La combinación de polifenoles mantiene las células del cerebro activas y libres de amiloide, una sustancia que se forma alrededor de las neuronas que dificulta las funciones cerebrales a una edad avanzada y que genera padecimientos como el Alzheimer o la demencia senil. Sin embargo, dos copas diarias de vino tinto hacen que este compuesto no se forme en el cerebro y tener así la misma capacidad neuronal.

Finalmente, esta medida evita la creación de células preadiposas, que son las responsables de que se concentren las grasas y haya un aumento de peso, así que mientras bebas vino será difícil que se generen estas células.

Con todos estos beneficios entenderás porqué el vino es la fuente de la eterna juventud, siempre con medida, porque si sobrepasas las dos copas diarias empezarás a tener problemas con el alcohol y su eliminación, nulificando beneficios. Siempre dos copas es lo ideal.

Un abrazo.