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México y sus varietales

Mismas varietales, plantadas en distintas zonas de México, dan como resultado variedades de vinos de muy buena calidad.

México tiene gran potencial para vinos de calidad debido a las climatologías en las diferentes zonas. Aunque sabemos que casi todo el territorio está fuera de las líneas de Wagner o franjas del vino, los suelos y las alturas crean zonas de vitivinicultura de gran calidad. Dentro de estas zonas se plantan varietales que dan resultados muy diferentes, esta diferenciación nos da una vertiente de estilos de vino que debemos buscar.

Fenotipos de México

Sabemos que mismos varietales, plantados en zonas diferentes, nos dan uvas y vinos distintos por la influencia del clima y el suelo. A esto se le llama fenotipo: varietales iguales plantados en zonas diferentes. Como ejemplo tenemos a la uva Nebbiolo de Ensenada, de carácter frutal por su maduración intensa, buena acidez y gran carga de color, con un ligero toque salino proveniente de los suelos de la región, crea vinos muy diferentes a los piamonteses o Nebbiolos de otras zonas. Contrarrestando esta tendencia, se está creando en Aguascalientes un Nebbiolo de corte piamontés: elegante, con baja estructura de color, de buena acidez y notas aromáticas de bosque bajo, hojarasca, hongos, musgos y sotobosque, para tener una vertiente muy diferente a la que nos da Ensenada.

Si tocamos algunos otros varietales como el Cabernet Sauvignon, de amplia maduración y expresión frutal, con apenas rastros de pimiento, en la zona de San Antonio de las Minas, encontraremos su contraparte en la zona de Chihuahua, donde el Cabernet se está desarrollando elegante y sutil con estilo más bordelés, basado en el suelo y las notas de evolución en barrica. Otro buen ejemplo es el Cabernet que se hace en Hidalgo, Guanajuato, donde es elegante y de profundidad en boca.

Ahora nos iremos a la uva Pinot Noir, restringida sólo a los lugares de clima templado fresco con buena insolación como lo es Borgoña, o más modernos como son los de Oregón en Estados Unidos. En México tenemos la expresión propia del varietal, en alturas de 2000 m en valles centrales entre Zacatecas y Coahuila, Pinot Noir que se desarrolla con elegancia, acidez perfecta y sutileza de color, la altura ayuda a que la acidez sea ideal.

La Shiraz, con los vientos del Valle de Santo Tomás se desarrolla de manera elegante y sana debido a las corrientes que llegan desde el océano con frescura y humedad. Un estilo distinto lo encontramos en el Valle de Parras, que con sus perfectos inviernos y veranos calurosos al cobijo de la climatología que genera el oasis en el desierto, la hace casi perfecta para competir en todo el mundo y llevar la delantera, con aromas elegantes de fruta roja y negra, y evolución excelente en barrica americana.

Las uvas blancas son admirables en casi todo el territorio, pero si hay lugares interesantes son, sin duda, las zonas del centro de México cercanas a Querétaro, con maduraciones cortas, buena acidez y aromas elegantes.

Los nuevos varietales se abren paso desde los Sangiovese o Aglianico de la zona de Ensenada, hasta los Malbec de Parras con aromas y estructuras que compiten con los mejores argentinos. Ojos Negros en Ensenada ofrece gran acidez y aromas voluptuosos por el suelo y la temperatura de los 700 msnm y Aguascalientes, donde el fenotipo de la Malbec se desarrolla elegante de menor estructura alcohólica y frangente en flores como lavanda y violeta.

Tenemos muchos varietales diferentes donde escoger y dentro de estos estilos que serán del gusto de cada uno de los enófilos dentro del mundo de los vinos.