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México, tierra de vinos

Aunque aún tenemos un largo camino por delante, hoy en México tenemos ya etiquetas de gran calidad y diferentes estilos donde cada consumidor podrá encontrar un vino ideal.

México es un país único, lleno de cultura, con una gastronomía admirable y una variedad de estilos tan extraordinaria como la calidez de su gente. Cada estado del país tiene su propia esencia, sus tradiciones, ingredientes, costumbres y sabores, identidad que convierte en una experiencia única el visitar cada rincón, incluso para los propios mexicanos. Por supuesto, el vino no es la excepción.

Aquí podemos encontrar 11 estados productores: Baja California, Querétaro, Chihuahua, Guanajuato, Coahuila, Aguascalientes, Zacatecas, Sonora, San Luis Potosí, Puebla y Nuevo León, cada uno produciendo vinos con su propio estilo, adecuándose al clima, al suelo y las uvas que se adaptan a cada región.

En Baja California se produce el 72 % del vino nacional, según el Consejo Mexicano Vitivinícola, con más de 150 casas vinícolas. La Ruta del Vino comprende los valles de Guadalupe, San Antonio de las Minas, Ojos Negros, Santo Tomás, San Vicente, La Grulla, Tanamá, Las Palmas y San Valentín.

Además de paisajes y buenos vinos, en el Valle de Guadalupe se puede encontrar una gran oferta gastronómica. La zona de Querétaro produce el 4 %, Guanajuato el 2 % y Aguascalientes el 1 %. El impulso a la industria vitivinícola por parte del sector público es una ayuda importante, pero las condiciones y características de las regiones son las que otorgan perfiles de sabor únicos.

BAJA CALIFORNIA

Estos viñedos se encuentran en el área fronteriza que comienza en Mexicali. Es una zona templada cuyas características climatológicas son similares a las que se pueden encontrar en el Mediterráneo. Los inviernos suelen ser húmedos y los veranos secos. En esta región podemos encontrar una importante presencia de vinos de autor y artesanales. Y de forma general los vinos producidos son en su mayoría tintos, con una importante carga frutal, tánicos, y que pasan por añejamiento en barrica, con acidez ligera y una nota mineral característica.

Son vinos con un estilo particular, parecido a los del Viejo Mundo y resultan bastante interesantes. Uvas maduras y con una notable exposición solar otorgan un grado alcohólico elevado y resultan en vinos con marcada sensación frutal. Suelen tener acidez moderada y taninos notables que, una vez que se pulen en barrica, resultan elegantes y de forma general son vinos con un paso por boca amable, producidos principalmente con Cabernet Sauvignon originaria de Burdeos, Francia, plantada en Baja California a finales de los 60.

En los valles de Ensenada esta uva desarrolla características que hacen a sus vinos fácilmente identificables con notas de frutos negros del bosque, su tanicidad y su estructura; además se mezcla muy bien con otras variedades.

Las zonas de cultivo más importantes son los valles de Guadalupe, Calafia, Santo Tomás y San Vicente, donde se cultivan uvas como Grenache, Carignan, Petite Sirah, Nebbiolo, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Chenin Blanc, Sauvignon Blanc y Shiraz.

QUERÉTARO

Son las viñas que se encuentran ubicadas más al sur del país y las más nuevas en cuestión de desarrollo. Esta región se ha caracterizado por producir espumosos con uvas de origen francés y español que han podido adaptarse al entorno.

Las condiciones climatológicas no son las mejores para la producción de vino, donde la altura del terreno hace que la exposición solar sea mayor y más directa, pero las noches suelen ser mucho más frescas que el día, lo que permite que la uva descanse.

Los dos municipios en los que se concentra la producción de vino son Tequisquiapan, con un clima templado, veranos muy cálidos y lluvias abundantes, donde el suelo se compone de arcilla y arena; así como Ezequiel Montes, con un clima parecido al que podemos encontrar en el Mediterráneo, aunque las lluvias se dan principalmente en verano.

 

Las uvas que se cultivan son Chenin Blanc, Sauvignon Blanc, Macabeo, Chardonnay, Cabernet Sauvignon y Malbec.

GUANAJUATO

Se producen alrededor de 100.000 botellas anualmente en 27 vinícolas. Las zonas de producción más importantes son San Miguel de Allende, Dolores Hidalgo, Salvatierra y San Felipe, a partir de uvas como Tempranillo, Sauvignon Blanc, Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Chenin Blanc, Pinot Noir y Petite Sirah.

Destacan los vinos artesanales con producciones limitadas pero enfocados en la calidad. Calidad superior a la cantidad. Los vinos se hacen con uvas maduras de buena acidez, las cosechas son manuales y con procesos tradicionales respetando la vid. Las vinícolas de esta región se han caracterizado por sus tintos, algunos de ellos con notas vegetales o de pirazinas.

AGUASCALIENTES

Cuenta con un clima templado, tiene lluvias en verano y posee suelos de textura ligera. Las zonas de producción son Calvillo, Paredón y Los Romo. Ésta se está comenzando a posicionar como una nueva región digna de probarse. Algunos vinos de los que se producen en la zona han podido alcanzar una buena aceptación entre los consumidores, logrando así un lugar en tiendas, anaqueles y cartas de vinos. Destacan las variedades Chardonnay, Colombard, Merlot y Cabernet Sauvignon.

ZACATECAS

Su importancia reside en el alto nivel de producción de uvas blancas. En esta región las uvas maduran rápidamente debido a las altas temperaturas que se registran. Ojo Caliente y Valle de la Macarena destacan por la elaboración de vinos a partir de Chenin Blanc, Traminer, Málaga, French Colombard, Petite Sirah y Ruby Cabernet.

COAHUILA

Se trata de una región de clima cálido y seco, con precipitaciones que crean un ambiente propicio para el desarrollo de ciertas cepas. En esta zona el clima puede cambiar de manera inesperada y drásticamente. Cuenta con la vinícola más antigua de América, convirtiéndose en la cuna del vino mexicano, pero además ha logrado posicionarse por la calidad de sus vinos y el balance entre tanicidad, acidez y alcohol que se puede encontrar en cada botella. Las principales cepas de la zona son Chardonnay, Semillón, Colombard, Cabernet Sauvignon, Merlot y Tempranillo.

El Valle de Parras se considera la región con las mejores condiciones para el cultivo de la vid en México, es la favorita de muchos consumidores y la encargada de producir vinos tintos y rosados balanceados y de calidad. Además nos ha permitido probar vinos de uvas poco cultivadas en el país y conocer las bondades de otras más comunes a través de monovarietales muy bien logrados.