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Misión del día: desmitificar el maridaje con whisky

Una de las ideas más comunes con las que nos encontramos los amantes de la gastronomía y el buen beber es que el maridaje con whisky es casi imposible. ¿Has escuchado este argumento antes? Lo más probable es que sí. 

El maridaje es el arte de combinar los espectros de sabor, notas y texturas, así como realzar o contrastar los mismos. ¿Entonces por qué parece tan difícil acompañar cualquier comida con esta bebida?

Para desmitificar esta idea, Buchanan’s nos invitó a una cena maridaje el pasado jueves en Jaso, en Polanco. La locación fue perfecta: la iluminación tenue y el mejor servicio pronto nos arroparon e hicieron sentir en casa. Y con el pretexto perfecto de desmitificar el maridaje con whisky, nos ofrecieron una deliciosa cena de cuatro tiempos, cada uno acompañado por una edición Buchanan’s. 

Primer tiempo

Empezamos la velada con una ensalada de tomates hairloom, betabeles baby y mango con mozzarella. Para beber: Buchanan’s Master Bubbles. 

“Vamos a quitarnos esa idea de que es seco, amaderado, y vamos a cambiarlo por un whisky con notas amieladas, de chocolate y cáscara de naranja muy presentes. Cuando ustedes beban whisky lo van a maridar muy bien con sabores frutales. También pueden beberlo con un poquito de agua mineral“, explicó durante el evento Christopher Bravo, Embajador de Buchanan’s en México.

¿Quién iba a pensar en maridar una ensalada con whisky?

Segundo tiempo

El segundo tiempo estuvo conformado por ravioles de foie gras con puré de chabacano, láminas de queso parmesano, chocolate colombiano y frambuesas. ¿Con qué lo acompañamos? Con Buchanan’s Deluxe de 12 años en las rocas. 

“Ya sea amor de pareja o whisky, a los doce años tiene que ser algo real”, bromeó Christian. 

Tercer tiempo

Para el tercer platillo, deleitamos nuestro paladar con un short rib con salsa de vino tinto con puré de papa y zanahoria, vegetales crujientes y coles de bruselas, aunque también había la opción de disfrutar de un rico salmón con puré de espárragos, arroz jazmín, leche de coco y jengibre. Lo maridamos con Buchanan’s Deluxe 12 largo. 

 

Hay que recordar que cualquier whisky de doce años en barricas va a tener un tono muy amaderado; con agua, abren totalmente diferentes. El embajador de Buchanan’s en México nos dio un gran tip: servir con un poco de agua y un poco de agua quina, lo que resulta en un coctel delicioso y muy fácil de preparar. 

“Muchas veces me preguntan cuál es el servicio perfecto de un whisky. ¿Cuándo lo debemos servir en las rocas o cuándo aplica un whisky soda o cuándo en coctel? Depende del momento. El consejo que siempre damos: cuando el whisky es muy fuerte y muy alcohólico en boca, lo que recomendamos es ponerle un hielo y tomarlo en las rocas. El choque de temperaturas entre la lengua y el wisky provocará que las papilas gustativas se cierren, permitiendo percibir menos el alcohol y más las notas frutales. De igual forma, para realzar los sabores ahumados o amaderados, un poco de agua mineral, para potenciar estas cualidades”, nos indicó Christian Bravo.

Cuarto tiempo

La cuarta y última entrada fue el broche de oro: tarta de chocolate colombiano con granizado de café y semifredo de café. ¡No podíamos maridar con otro whisky más que con Buchanan’s Perfect Serve 18!

Y así, mediante una gran experiencia y una velada inolvidable, ¡quedó desmitificado el maridaje con whisky!