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La nueva época de oro del whisky

En definitiva, la mejor forma de entrar al mundo del whisky es abriendo una botella, de preferencia con amigos, y disfrutarla. 

Escocia e Irlanda, los dos productores de whisky más importantes del mundo, están pasando por un momento trascendental por su incremento en el consumo global. Es por eso que la diversidad de estilos y tiempos de envejecimiento va en aumento con el fin de satisfacer a un mercado cada vez más exigente. Como ya es conocido, la paternidad en cuanto al origen se refiere la disputan estos dos países, aunque la mayoría de los autores coinciden en que fue Irlanda el primero en elaborar whiskey.

Escocia se mantiene a la cabeza cuando se trata de elegancia y ofrece las botellas más lujosas y costosas debido a su materia prima y tiempos de envejecimiento. Esto es posible gracias a que el clima ideal permite una madurez óptima de varias décadas. Los single malts (producidos en una misma destilería y sólo de malta de cebada) representan la gran diversidad de aromas característicos que llevan a la identificación de un carácter complejo y diferenciado.

Los padres del whisky

Es importante recordar que los tres personajes pilares de la historia del whisky fueron los célebres John Dewar, James Buchanan y Johnnie Walker, mismos que fueron pioneros del arte del ensamble o blending. Con el conocimiento técnico y sensibilidad perfecta, tomaron lo mejor de diferentes barricas y lograron además de malta de cebada, incorporar otras aguas de vida procedentes de otros granos (generalmente más ligeros que los de la cebada) de incluso hasta cien barricas distintas para lograr estilos irrepetibles y deliciosos.

Aunque los single malts han ganado adeptos, es el blend quien sigue a la cabeza, pues en 2018 las exportaciones de Blended Scotch Whisky llegaron a los 3.8 billones de dólares, comparado con los 1.6 de los single malts.

Por su parte, Irlanda es más conocida históricamente por sus blended whiskeys y por incluir una tercera destilación con el fin de refinar más el espirituoso. Hay que recalcar que en Escocia solamente se destila dos veces en caso de que se haga en alambique. Lo admirable de los irlandeses es el potencial de crecimiento que han mostrado en el aumento del número de sus destilerías.

Una sorpresa para el mundo es la incursión de Japón en la producción de single malts con tan buena calidad, que en el año 2003 el Yamazaki 12 Años se convirtió en el primer whisky japonés en ganar una medalla de oro en el International Spirits Challenge, la competencia más importante del mundo de los destilados.

Y para sorpresa de muchos en 2016 el Hibiki, también de la destilería Suntory, ganó el mejor Blended Whisky del mundo en los World Whiskies Awards.

Caten mucho y beban poco.