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Pasión artesanal, ¡arriba las microcervecerías!

Pequeñas joyas a descubrir en un mercado dominado por gigantes. 

La cerveza mexicana tiene una historia de más de 500 años que inicia con las culturas mesoamericanas, quienes ya conocían la fermentación para la obtención de bebidas alcohólicas y que posteriormente se nutrió de la Conquista con la introducción de la cebada.

De ese punto de partida, se ha desarrollado en un ir y venir a través de guerras, escasez de productos, prohibición, desarrollo de microproyectos, evolución de las grandes cervecerías con su dominación del mercado, florecimiento de nuevas propuestas en el norte del país, generando desde hace unos cuantos años la expansión del movimiento de microcervecerías en México.

Estos son algunos destellos de la evolución de esta bebida tan popular que representó, hasta 2018, 65 litros por persona en el consumo anual.

MÁS ALLÁ DE LA CERVEZA

En la búsqueda de ofrecer algo más que cerveza clara y oscura, empieza hace unos años el movimiento de las cervecerías artesanales, cuya cuna se ubica en Baja California, y esto se debe principalmente a la cercanía con Estados Unidos, de donde se importan los ingredientes necesarios para hacer cerveza con mayor facilidad, y además donde se originó un constante intercambio de conocimiento y técnicas con los cerveceros de aquel país.

A pesar de que su origen la remonta al norte, fue cuestión de pocos años para que la pasión se extendiera, como reguero de pólvora, a la Ciudad de México, Michoacán, Jalisco y Nuevo León, quienes se han convertido en los estados que le siguen en cuanto a cantidad de cervecerías artesanales se refiere.

¿QUÉ SIGNIFICA ARTESANAL?

Para que esta bebida se considere artesanal, de acuerdo con la German Purity Law, debe contener sólo agua, malta de cebada, lúpulos y levadura. Asimismo, cada cervecería artesanal no debe superar los 7 millones de barriles anuales, y debe ser independiente, financiada con capital familiar y no ser parte de una compañía trasnacional.

La cerveza artesanal, más que una bebida, es un movimiento independiente que busca rescatar, interpretar y reinterpretar la diversidad de estilos que hay alrededor del mundo, originarios de varios países con una larga historia en producción que se han ido adaptando a ingredientes y recursos locales.

Se trata de impulsar una cultura cervecera a partir de procesos innovadores y bebidas llenas de aromas, sabores y personalidad, que se adaptan y son ideales a nuestra realidad y con la gastronomía mexicana, que muchas veces resulta demasiado compleja para otras bebidas.

El objetivo de las cervecerías artesanales, es ampliar el abanico de opciones de los consumidores, para que así exista una cerveza adecuada para diferentes ocasiones.

NACIMIENTO CERVECERO

La primera cerveza artesanal que se registra en México fue Cosaco, que nace en el 2001; después le siguió Minerva, que fue fundada en 2002, una de las marcas líderes gracias a la calidad y consistencia en su producto. Cabe destacar que Beer Factory fue el primer restaurante con su propia microcervecería y comenzó sus operaciones en 1997 hace ya 12 años.

Hoy la lista es extensa, los ingredientes son variados, son muchos los estilos, con diversas marcas, propuestas apasionadas y los eventos para conocerlas cada vez más constantes. De los 65 litros anuales que se consumen de cerveza en México, el 91 % la prefiere “clara” y un 9 % le gusta más la “oscura”, según información de la agencia de investigación de mercados Kantar Worldpanel México. Sin embargo, con la llegada de las cervezas artesanales, cada vez más se identifican nuevos estilos como Porter, Stout, Bock, Pale Ale, entre muchas otras, generando un crecimiento sostenido en la cultura cervecera.

Se cuenta con más de 600 proyectos en el país que se ponen la camiseta, adquiriendo productos de calidad, informándose, invirtiendo, creando, proponiendo, compitiendo codo a codo con los colosos que han dominado nuestro mercado durante décadas, colosos que han ayudado a colocar a México como un gran productor a nivel mundial llegando a 180 países, principalmente a Estados Unidos.

Los microcerveceros solidifican esta plataforma y suman grano a grano un porcentaje que, si bien al día de hoy los representa en el mercado con un tímido 0.1 %, dan fe de lo que se puede hacer y de la diversidad tan grande en términos de calidad que pueden mostrar en muchos de los casos; se trata de pequeños pasos para una persona, pero cimientos sólidos con cervezas más definidas y de calidad palpable para una industria que se fortalece con cada fermentación.

Sin duda deberían poner a temblar a quienes poseen más del 50 % de la producción, ya que la cultura artesanal cervecera aporta un maravilloso abanico de opciones.