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Portugal: vinos, gastronomía y enoturismo

La historia del vino portugués se remonta al siglo VI, A.C. Hoy estos vinos son reconocidos por su calidad y su enorme variedad de cepas. 

Hace cuatro años estuve en Portugal, en Setúbal y Beja. Este año, nuevamente regresé para conocer Lisboa, Alentejo, Beja, Douro; sin duda un país muy bello e interesante, sobre todo por su gente.

Portugal es una nación europea que comparte con España la península ibérica y de hecho constituye el 16 % de la misma. Su extensión territorial es de un poco más de 90 mil km2.

En la Antigüedad se destacaron por sus viajes por mar y fue así que de las exóticas tierras orientales trajeron al Viejo Continente especias que hasta nuestros días son de enorme uso: canela, pimienta o jengibre, pero también gracias a ellos disfrutamos del té, de granos como el arroz o de vegetales como el jitomate o la papa.

La historia del vino en este país se remonta al siglo VI a. de C., cuando los fenicios propagaron el viñedo hacia la península ibérica. Más tarde los ingleses contribuyeron a dar a conocer al mundo la calidad de los vinos fortificados de Oporto y Madeira.

Actualmente es el séptimo país del orbe por la extensión de sus viñedos (400 mil ha), y el número ocho por el volumen de su producción de vino, el cual se estima en poco menos de 700 millones de litros.

Denominación de origen

Existen 55 Denominaciones de Origen, y se habla de unas 230 variedades de uvas. Entre las tintas que se emplean con mayor frecuencia tenemos: Alfrocheiro Preto, Alicante Bouschet (o Garnacha Tintorera, de la que hay que destacar su pulpa oscura), Aragonêz, Bastardo (Tinta Caiada), Periquita (o João de Santarem y Castelão Francês), Trincadeira (Tinta Amarela en Douro), Moreto (de tonalidad negro azulosa, de piel gruesa y usada en menor cantidad en la producción de Oporto). La Trincadeira tiene la piel púrpura y también se usa en vinos de Oporto, así como en tintos secos varietales; sus tanicidad se revela y mejora con los años.

Y están las uvas blancas como: Arinto, Dagalves, Fernão Pires, Manteúdo, Perrum, Rabo de Ovelha y Roupeiro. Gracias a la globalización también se cultiva la Syrah, e incluso (en cantidad todavía menor), Chardonnay y Cabernet Sauvignon.

Finalmente, cabe destacar que Portugal fue el segundo país en el mundo en adoptar el sistema de la Denominación de Origen, la Regiao Demarcada, establecida en 1756.

Y aunque todas sus zonas son muy atractivas, los vinos de Alentejo, Setúbal, Palmela y Oporto son bastante reconocidos y fueron los que, con motivo de VINIPAX 2019, pude disfrutar y enamorarme nuevamente de este maravilloso país.