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Productos orgánicos en boga

Lo orgánico o biológico está libre de cualquier químico, se ha cultivado de forma amigable con el medio ambiente, creando un equilibrio ecológico, volviéndose tendencia y estando en boga.

 

En los últimos años, los alimentos orgánicos han entrado a nuestro modus vivendi, cada vez es más común hablar sobre las bondades y los efectos envidiables que han repercutido favorablemente en las personas. Actualmente existe toda una gama de opciones de productos orgánicos: vinos, café, jugos, té, salsas, mermeladas y conservas, quesos, carnes, verduras, frutas, cereales, huevos, aceites, lácteos, dulces, elementos para la limpieza doméstica y personal e inclusive hoteles, ropa y autos.

El cultivo orgánico surgió cuando el hombre descubrió la agricultura, aunque la industrialización transformó este proceso, el regreso de esta cultura en pro de los procesos naturales se dio desde hace 30 años, en la Unión Europea, en especial en Alemania e Inglaterra, que fueron los precursores en la producción de los productos orgánicos.

Posteriormente, siendo Europa el principal productor y consumidor de éstos, hizo que se expandieran a los demás países del continente y del mundo; creando conciencia de una nueva forma de ver, percibir y de actuar, encaminada a recobrar las características propias y esencias de los alimentos, bebidas y otros productos.

Pero más allá de la conciencia que las economías en desarrollo pudieran tener, los productos orgánicos se han convertido en la mejor manera de aprovechar la biodiversidad, se crearon por la necesidad que los seres humanos tienen por cuidar la tierra y el planeta del cual emanan.

Es una realidad que la producción orgánica no sólo protege el medio ambiente, valorizando los recursos naturales y protegiendo el suelo, el agua, la tierra y el aire de los contaminantes, sino que juega un papel muy importante en las cosechas, ya que están libres de plaguicidas, pesticidas, herbicidas, fertilizantes químicos y transgénicos. El cultivo orgánico es un proceso de cultivo natural que no es agresivo con la tierra, el subsuelo y con los frutos obtenidos. La ganadería y la agricultura también se ven beneficiados con esta forma amigable de tratar el medio ambiente, porque el proceso orgánico es un todo, y por lo tanto los animales deben de ser tratados con los mejores cuidados, haciendo que estén libres de antibióticos u hormonas que puedan afectarlos.

Los productos orgánicos no sólo están de moda por ser pro- ambiente, sino también por ser pro-salud, pro- vida, ya que ayudan a que estemos más sanos; obteniendo una mejor y más saludable calidad de vida.

Poco a poco, los productos orgánicos han cobrado mercado a los industrializados, ahora es más común verlos en centros comerciales, cuando hace unos años su presencia era casi nula. Ahora ya existen tiendas especializadas orgánicas u orgánicas gourmet, las cuales tienen lo más novedoso del mercado y sobre todo, de máxima calidad. Hasta en los supermercados, mercados puedes encontrarlos, los costos están por arriba de los alimentos tradicionales o convencionales, pero hay garantía de que las características que presentan tienen ventajas sobresalientes en sabor, aroma, textura y vista.

Hemos regresado a esta forma de producción y cultivo porque el planeta está sufriendo cambios que día a día afectan más nuestra alimentación. Esta nueva forma de alimentación está cobrando auge, pero queda pendiente que el resto de los consumidores comprendan que hay que comenzar a cambiar los hábitos de consumo para evitar el calentamiento global y la destrucción del planeta.

Más que estar en boga, los productos orgánicos se han convertido en una necesidad, debemos dejar de ser invasivos con nuestro medio ambiente y ecosistema, la idea es volverse una sociedad activa y volver a nuestras raíces.