Te gusta

El ritual oriental del té (parte 1)

 

La Camellia sinensis conquistó Asia de tal manera que se han creado rituales y prácticas espirituales alrededor del consumo de té.

Como ninguna otra región, Asia posee uno de los más fascinantes y diversos compendios de té en el mundo. China, Japón, Taiwán y Corea, entre muchos otros polos productivos, recogen un sinfín de tradiciones, costumbres y elementos culturales e históricos asociados a la Camellia sinensis: la planta del té.

Originario de China, el té viajó a todos los extremos de Asia arraigándose fuertemente. Hoy esta bebida, resultado de la infusión de hojas y brotes de Camellia sinensis, se expresa de diversas formas a lo largo de todo el continente.

Contrario a lo que pensamos comúnmente, el té realmente ofrece expresiones bien distantes a lo largo de todo el territorio asiático. Cada pueblo y cultura ha agregado aspectos propios, diferenciándose profundamente en términos de manufactura, métodos de infusión, utensilios y, por supuesto, rituales o ceremonias de consumo.

“Si vamos a China, la cuna de esta milenaria bebida, podemos encontrar la mayor diversidad de tipos de té, pero también formas particulares de prepararlo y apreciarlo. Los chinos beben té todo el día y con todo tipo de alimentos, infundido siempre en pequeñas cantidades de agua”, detalla Andrés Jurado, codirector de la Escuela Mexicana de Té.

“Al voltear a Japón, podemos ver cómo la bebida adopta un profundo carácter espiritual, especialmente en la ceremonia de té o Cha No Yu. ¡Es lógico! A Japón el té llegó en el siglo IX de la mano de monjes budistas, quienes lo impregnaron con muchísimos elementos rituales. En Taiwán, por el contrario, es posible ver cómo confluyen métodos productivos, estilos y procedimientos de infusión, resultado de la influencia de ambos países”, explica Jurado.

El estilo chino

Originaria de China, la ceremonia Gong Fu Cha tiene el propósito de ofrecer una experiencia sensorial sublime. Representa, literalmente, el “arte de infundir el té con maestría”.La ceremonia china de té surgió durante la dinastía Song (960-1279), y se popularizó a lo largo de la dinastía Ming (1368-1644). A diferencia de la ceremonia japonesa de té, tiene un profundo enfoque en la apreciación del mismo más allá de su proceso de infusión; además, está marcada por una fuerte creencia de influencias energéticas.

“Se trata, realmente, de una ceremonia bastante moderna. Es curioso pues, que a pesar de que China es reconocida como la cuna del té, su ceremonia se desarrolló muchos siglos después. Gong Fu Cha se realiza en teteras pequeñísimas, generalmente fabricadas en yixing (arcilla china). La razón: infundir mínimas porciones en repetidas ocasiones”, apunta el experto.

“Tradicionalmente, la ceremonia se enfocaba en los tés oolong, variedad que incluso dio pie a su creación. Actualmente, también pueden incluirse algunos pu-erh, tés verdes y blancos, e incluso algunos blends de té aromatizados con esencias florales”.

Entre los elementos que se utilizan dentro del Gong Fu Cha se cuenta la mesa china de té, elaborada generalmente de bambú, madera o piedra, y provista de grietas u orificios para escurrir el agua.

El té en China representa un flujo energético que nunca debe cortarse al servirse. Es por esta razón que la mesa de té es tan importante; el maestro de té vierte de la tetera a los cuencos en un solo movimiento, regando agua sobre toda la superficie. Otros elementos fundamentales son el gaiwan (recipiente provisto con una tapa que permite remover y colar las hebras de Camellia), así como cucharas de madera para medir el té, pequeñas jarras de té, pinzas de madera, coladores y brochas para limpiar los utensilios”.

Fotos: cortesía Escuela Mexicana de Té

Lee parte 2… AQUÍ