Te gusta

Sierra Cantabria, tradición vinícola

Miguel Eguren es propietario del grupo viñedos y bodegas Sierra Cantabria, charlamos con él en su más reciente visita a México. 

¿Cuál es el origen de Sierra Cantabria?

La historia comenzó en 1870 con mi bisabuelo Amancio Eguren Mendoza, viticultor que nació en San Vicente de la Sonsierra, un pueblo cuyos suelos y microclima son especiales para el cultivo de la vid. Mi bisabuelo tuvo un hijo, Victorino Eguren, quien además de seguir la tradición, tuvo cinco hijos y de ellos, fue mi padre quien comenzó a comercializar en Rioja y el País Vasco la marca Sierra Cantabria hacia 1957.

Al principio, elaboraban vinos jóvenes y fáciles de beber, hasta que en 1991 mi hermano Marcos, quien ahora es enólogo, y yo, nos integramos al proyecto cambiando la trayectoria de los vinos de Rioja.

San Vicente fue nuestro primer vino en Finca La Canoca, donde buscamos plasmar a lo largo del tiempo las características de aquel viñedo, como si le tomáramos una fotografía para ver de qué forma evoluciona. Gracias a este éxito, apostamos por nuevos proyectos y en 1991 nació Dominio de Eguren, donde creamos vinos con gran relación precio-calidad.

En 1998 fundamos la bodega Numanthia y en 2001 iniciamos con Viñedos de Páganos, para el 2006 incorporar Viñedos Sierra Cantabria. Durante 2008 vendimos Numanthia y un año antes iniciamos con Teso La Monja; así es como la familia tiene ahora mismo seis bodegas, convirtiéndonos en “coleccionistas de viñedos”.

¿Cuáles son los pilares que han sostenido a Sierra Cantabria a lo largo de varias generaciones?

Es el amor a la tierra, a las tradiciones y el máximo respeto por el terroir. Nosotros respetamos la identidad de cada parcela y tratamos de plasmarla en cada uno de los vinos que elaboramos, así transmitimos emociones en cada etiqueta.

¿Cuáles son las grandes joyas de la casa?

La Monja es un viñedo de 140 años de cepas prefiloxéricas ubicado en Toro, con el que elaboramos 800 botellas, de las cuales sólo comercializamos 600 y exportamos a México no más de 20.

Tenemos además cuatro vinos que son de fincas exclusivas; La Nieta, por ejemplo, es un viñedo de 8 ha, ubicado en La Guardia con un suelo muy pequeño que genera un vino súper elegante, delicado y muy fino.

En San Vicente de La Sonsierra tenemos otra parcela llamada El Bosque, con un suelo de grava muy profundo donde se da un vino muy estructurado, con taninos muy maduros, muy dulce y de final largo y profundo. En la Veguilla elaboramos Amancio, un vino de guarda complejo que tiene un gran equilibrio entre fruta y crianza; y en Toro tenemos Alabaster, un vino de tres parcelas prefiloxéricas.

¿Cuáles son las sorpresas con las que visitan nuestro país?

Estamos muy contentos de presentar dos vinos en México. Uno de ellos es Mágico, con cualidades que lo hacen cautivador y muy atractivo, por ello destaca dentro de su género. Se trata de un viñedo centenario que plantó mi abuelo con diferentes variedades de uva: Tempranillo, Garnacha, Viura, Malvasía y Graciano, por mencionar sólo algunas de las cepas más conocidas; es esta diversidad lo que le aporta complejidad y finura muy especiales.

 

En nariz ofrece una explosión de frutas tropicales como sandía y piña, mientras en boca parece casi un perfume. Su producción es muy escasa porque el viñedo tiene apenas una hectárea con la que elaboramos dos mil botellas, por lo que yo lo recomiendo para una ocasión muy especial. A México llegarán únicamente 60 botellas.

Platícanos un poco sobre Sierra Cantabria CVC, ¿por qué es tan singular?

Este vino proviene de un viñedo plantado en 1950 en el que predomina el Tempranillo, pero con un terroir único con suelos arcillosos calcáreos y una orientación particular. Se encuentra en San Vicente de la Sonsierra en la zona límite de cultivo, lo labramos con tracción animal y le dedicamos los máximos cuidados; es un viñedo orgánico, casi biodinámico que respeta las fases lunares.

Así creamos un vino de culto, una mezcla de tres cosechas diferentes en la que compensamos y resaltamos las cualidades de cada añada para luego pasar un largo periodo de 72 meses en barrica.

De esta etiqueta también llegarán únicamente 60 botellas a México a través de Vinoteca, pues de igual forma, elaboramos sólo dos mil, ¡tienen que degustarlos!

De venta en vinoteca.com