1

Tipos de crianza y clasificación de vinos (parte2)

Recipientes y tipos de crianza

Crianza en madera

Donde el vino recibe una suave y lenta oxidación, dependiendo del tiempo, tipo de madera y capacidad del envase. Utilizándose la madera de roble en la mayor parte de los casos.

La madera confiere algunos de sus componentes al vino durante esta fase. Los taninos y de los aldehídos. Estos influirán en el aroma y el sabor del vino. En esta fase oxidativa se produce un proceso de evaporación de agua y de alcohol de aproximadamente un 10% cada dos años de envejecimiento.

Pero hay que tener cuidado, ya que un exceso de tiempo de envejecimiento estropeará hasta al mejor vino porque le hará perder su color y le aportará demasiados aromas y taninos de la madera. Además, hará que termine oxidándose fatalmente. No es aconsejable que un vino sea envejecido más de dos años en barrica.

Crianza en botella

El vino es sometido a un ambiente reductor, sin oxígeno, que puede, sin embargo, ser aplicada a vinos con o sin una oxidación previa.

Esta fase se tiene que llevar a cabo siempre con la botella en posición horizontal para que el corcho se humedezca. En este momento el color de los tintos queda fijado en tonos teja porque disminuyen los antocianos (pigmentos azules y rojos) y aumentan las flavonas (pigmentos amarillos).

Los blancos carecen de antocianos y por eso al aumentar las flavonas aparecen los colores amarillos intensos y ambarinos.

En esta fase se atenúan los aromas primarios de la uva y van apareciendo los aromas terciarios. La crianza hace que desaparezcan los taninos y se reduzca la astringencia del vino haciendo que sea más suave y fino al paladar.

Crianza sobre lías

Donde el vino permanece sobre heces de levaduras y levadura muertas, de la primera o segunda fermentación, ya sea en botella, como en el caso de los vinos elaborados por el método Champagnoise (como el champán, cava y muchos otros espumosos), o bien en pequeños envases de madera, e incluso en depósitos de mayor capacidad. En esta crianza se producen, además de fenómenos de oxidación y reducción, otros derivados de la autolisis de las levaduras.

shutterstock_286789796

Crianza biológica o “bajo velo”

El vino permanece por debajo de un velo de levaduras vivas (“velo de flor”) y por encima de las mismas levaduras muertas, y siempre dentro de un recipiente de madera de mediana capacidad.

Crianza por “añada”, o “millésime”

Donde los vinos en crianza pertenecen exclusivamente a una determinada cosecha (millésime), aunque en algunas zonas productoras se permite una mezcla de un 15 por 100 de otras añadas, para buscar un mejor equilibrio de los vinos.

Crianza dinámica, o por “criaderas y soleras”.

Que corresponde a un típico sistema de elaboración de vinos generosos en botas de roble, donde vinos de diferentes cosechas son sistemáticamente mezclados, y el vino final obtenido no pertenece a ninguna añada en concreto.

Vinos con virutas o inserstave
Es una práctica que realizan los productores de los vinos que se conocen como vinos del nuevo mundo, australianos, sudafricanos, argentinos o chilenos.

La crianza se realiza introduciendo trozos de roble en el interior de los depósitos, donde se encuentra el vino, de esta manera se busca que el vino se impregne de sabores propios de la madera durante cerca de un mes; con esta práctica se ahorra tiempo y dinero, colocando en el mercado vinos a precios accesibles.

Clasificación de los vinos según su tiempo de crianza

Vino joven
Vinos del año, sus características principales son la frescura y la fruta.

Vino de crianza
Vinos que han tenido un tiempo de reposo mínimo de 24 meses, de los cuales 6 meses han sido en barrica.

Vino reserva
Vinos que han estado en reposo durante al menos 36 meses, de los que por lo menos 12 meses han sido en barrica.

Vino gran reserva
Vinos que han permanecido 60 meses en estado de reposo, de los cuales 18 meses han estado en barrica y el resto en botella.

La permanencia del vino en barrica como en botella, determina que sea crianza, reserva o gran reserva. El tiempo establecido puede variar según los consejos reguladores de las diferentes denominaciones de origen.

shutterstock_264884858

Ahora entenderás el porqué no todos los vinos son aptos para la crianza, como para su guarda, cuando elijas un vino, lo podrás hacer sin dudar cual es mejor que otro, sino que entenderás que son diferentes.

¡Salud y buen vino!

Fuente. directoalpaladar.com |eltiempo.com | directoalpaladar.com

Leer parte 1.. AQUÍ