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Trivento, la identidad de un gran Terroir

Cuando hablamos de Argentina inmediatamente nos llegan a la mente fabulosos paisajes, música, literatura de Borges y por supuesto excelentes vinos Malbec.

Como en la mayoría de los países latinoamericanos la expansión de la Vid estuvo relacionada con la difusión del cristianismo. Los jesuitas llevan la vid desde Perú a Salta y posteriormente llega en el año de 1561 a la Ciudad de Mendoza, donde hoy día se agrupa más del 70% de la producción nacional.

Argentina es un país con grandes tradiciones en la cultura vitivinícola debido a la influencia multicultural; española, criolla y de inmigrantes tanto italianos como franceses que llegaron a la región, en los años 50; mismos que aportaron su experiencia al cultivo de la vid ayudando a que la industria floreciera rápidamente.

En los años 90 Argentina empieza con el gran desarrollo del sector, gracias a que se importó en estos años con arancel cero, ayudando a los productores a modernizar y ampliar la industria, dejando a un lado a los vinos sencillos para convertirse en grandes expertos del conocimiento del Terroir. En esta época ingenieros y enólogos de distintos países vieron en Argentina una tierra fértil en la cual los intercambios tecnológicos y profesionales logran posicionar a la vitivinicultura argentina dentro de las mejores del mundo.

La rica geografía de Argentina y la altitud de sus viñedos generan diferentes microclimas de norte a sur y de este a oeste que le dan un carácter único. La baja cantidad de materia orgánica conduce a que la vid, tenga un crecimiento restringido que permite una producción de fruta de más calidad. Muy pocas regiones tienen tan excepcional fuente de agua provenientes de los valles cordilleranos en donde no hay actividad contaminante que influya en este recurso vital para la calidad de las uvas. Los tres vientos Polar, Zonda y Sudestada dejan su impronta en los viñedos, que irrumpen en la íntima calma mendocina.

Cartel Malbec copy

En 1996 Viña Concha y Toro arriba a tierras Mendocinas en busca de nuevos Terruños y adquiere la Bodega Los Vientos, convirtiéndose en poco tiempo en la Bodega Trivento.

Trivento cuenta con 1.289 hectáreas plantadas, localizadas en 3 micro-regiones productivas de Mendoza: VALLE DE UCO (592 ha) OASIS LUJÁN-MAIPÚ (334 ha) OASIS ESTE (363 ha). En el 2004 Trivento se posiciona entre las cinco principales bodegas argentinas exportadoras de vino embotellado.

En el 2008 sale al mercado el vino ícono, TRIVENTO EOLO 2005 y ese mismo año recibe 93 pts Wine Spectator y 92 pts Wine Advocate. Eolo es el guardián de los vientos, excepcional, elegante y aclamado vino de lujo, 100% Malbec con 18 meses en barrica francesa y proveniente de un viñedo centenario de 1912. Ideal para un asado mendocino, cortes grasos y quesos maduros.

La línea RESERVE es el fruto de sus viñedos los cuales maduran al ritmo de la naturaleza, con gran expresión aromática y a la vez un vino con carácter. Ideal para las empanadas típicas de carne y queso provoleta.

TRIVENTO TRIBU te invita a explorar y disfrutar nuevos rituales asociados al mundo del vino. TRIBU es un vino pensado para compartir con los tuyos, un vino joven que expresa la frutalidad única de la variedad Malbec. Este vino acompaña muy bien a los platillos del día, desde una baguette de carnes frías, hasta un atún sellado a la pimienta verde.

El conocimiento del Terroir de su equipo de enólogos logra en los vinos de Trivento un simbolismo de identidad única, carácter que se plasma en la diversidad de sus vinos con seductores aromas a frutas maduras, especias y flores, vinos vibrantes, elegantes y complejos a la vez.

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