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Viaje por el país de la sonrisa: Tailandia

Con una magnífica comunión entre su espíritu budista, su tradición gastronómica y una oferta de sitios de interés interminable, este país es un must para todo viajero.

Visitar Asia, resulta más que atractivo. Al ver los diferentes escenarios que conforman esta región del planeta, despierta indecisión al momento de seleccionar un solo destino. En el sudoeste, se ubica uno de los países que indudablemente puede ser considerado el incensario que atrae el olfato de los verdaderos conocedores; se trata de Tailandia, un país que por su ubicación geográfica ofrece un clima tropical en su mayor parte, y cuyas playas son de una belleza que contrasta el azul del mar y el espeso verde de la vegetación.

Sus tradiciones y creencias milenarias como el budismo, conviven con la modernidad de su capital, Bangkok, con imponentes edificios inteligentes de grandes corporaciones que reciben el equilibrio de las comunidades aledañas en las que persisten las tradiciones de una de las cosmovisiones cuya filosofía de vida ha sido adoptada por miles en todo el mundo.

Un equilibrio entre tradición y contemporaneidad 

Viajar a Tailandia amerita una planeación para poder abarcar y conocer de raíz sus entrañables sitios. Podemos enumerar una larga lista de ciudades, sin embargo, es preferible hacer una división de los destinos clásicos y de los nuevos o contemporáneos.

 

Entre los clásicos podemos encontrar Bangkok, Chiang Mai, Chiang Rai, Koh Phangan, Koh Samui, Koh Tao, Krabi y Mae Hong Son; mientras que en los lugares nuevos que han alcanzado fama mundial destacan Buriram, Chanthaburi, Chumphon, Koh Samet, Lampang, Loei, Nakhon Si Thammarat y Nan.

La capital de Tailandia, Bangkok, hace una gran- diosa comunión entre su espíritu budista, su tradición gastronómica con deliciosos aromas de especias, carnes, frutas y vegetales, con la actualidad de una urbe cuyo crecimiento económico se plasma en in- mensos centros comerciales, tiendas, restaurantes, boutiques y rascacielos inteligentes.

 

 

En esta deslumbrante ciudad podrán visitar algunos de los milenarios templos que suman 400: el Gran Palacio Real, las Torres del Gran Palacio, el Templo del Buda de Esmeralda, el río Chao Phraya, así como el mercado más popular de la capital, Mah Boon Krong Center (MBK Center), y el Chatuchak.

En contraste a esta fusión cosmopolita, la experiencia de viaje se torna de matices místicos envueltos en atmosferas de playa, selva y sol. Por ejemplo, Buri Ram es conocida como ciudad de los santuarios, aunque su significado literal es “ciudad de la felicidad” o “ciudad tranquila”; aquí se encuentra una serie de descubrimien- tos arqueológicos de la prehistoria y las antiguas ruinas de la época de Dvaravati de los siglos VI-XI d. de C.

La ciudad y la provincia de Buri Ram son excelentes lugares para experimentar la auténtica vida rural de Tailandia y son ideales para sumergirse en la cultura sin lujos del país o del auténtico ambiente de Isan.

Esto es una muestra de los diversos escenarios que ofrece Tailandia al visitante, desde los lugares más tranquilos para adentrarse a las prácticas espirituales de su religión oficial, hasta aquellos sitios de playa y selva con opciones de actividades recreativas y ecoturismo, cuyo objetivo es acercar al visitante a la naturaleza de manera divertida, pero consciente del cuidado que debemos tener a nuestro hogar, a nuestro planeta.

 

Algunos consejos de viajes 

Como suele suceder, viajar a un país no occidental, nos hace tener muy presente que se rigen por otras costumbres, por ello es importante tener muy en cuenta algunos aspectos para no romper con estas reglas, que al seguirlas seguro nos ayudará a comprender su forma de ver la vida y lo que significa.

Su saludo, por ejemplo, es en verdad una regla, ya que representa educación y respeto: los tailandeses juntan sus manos a la altura del pecho y se inclinan; esta reverencia, acompañada de una apacible sonrisa, caracteriza a Tailandia.

En cuanto a la cercanía uno con el otro, en este país no es bien visto tocar la cabeza a alguien más, para ellos es la parte del cuerpo más sagrada, ya que de acuerdo con sus escrituras y creencias, en la cabeza reside el espíritu, por lo tanto, hacerlo sería una forma de perturbar el alma de la persona.

Es así como Tailandia se presenta ante el mundo, ofreciendo una fusión de tradición y modernidad, con una oferta turística para todos los bolsillos, edades y sobre todo, para quienes desean conocer otras formas de ver la vida, cuya tradición gastronómica es una verdadera explosión de sabor que deleita al paladar más exigente.