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La sabia naturaleza. Gastronomía y vinos canadienses (parte 2)

Canadá ofrece una gran variedad de vinos y licores que acompañan perfectamente sus comidas. Las bebidas hechas a base de savia de maple son la especialidad de la región concretamente la sidra.

En materia de vinos existen 70 explotaciones vitícolas con ocho mil hectáreas de viñas en cuatro de sus provincias: Ontario, Columbia Británica, Nueva Escocia y Québec. El consumo per cápita de los canadienses es mayor que en EUA y las cuatro quintas partes de los vinos vendidos en Canadá son blancos.

La industria vitivinícola canadiense data de principios del siglo XIX. Ubicado como país de Nuevo Mundo, es hasta los años 60 cuando se inicia el empleo de las cepas nobles en lugar de la Vitis Labrusca. La base de los vinos elaborados en este país son Chardonnay, Riesling, Pinot Gris y Pinot Blanc y en tintas Pinot Noir, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Gamay y Merlot.

icewinesocial

La industria se divide en tres categorías: grandes empresas comerciales, propiedades vitícolas y pequeños negocios artesanales. Por razones de climatología la calidad de las añadas varía constantemente.

En Ontario se produce el 85% de los vinos canadienses. Sus mejores vinos son los de chardonnay y pinot noir.

En Columbia, las cepas blancas más comunes son la riesling, la gewüstraminer, la bacchus y la auxerroirs. En tintas la pinot noir y la merlot.

En Nueva Escocia hay tres empresas con un total de 60 ha de viñedo que batallan mucho por alcanzar cepas de calidad.

Finalmente en Québec, la región menos favorable para la viticultura, existen 15 empresas cuya cepa principal es la Seyval blanc.

Lo más representativo es que Canadá es el mayor productor de Icewine o vino de hielo que se produce en Ontario y Columbia Británica. Las temperaturas alrededor de -17 ºC hacen que se congele la uva con una cosecha tardía y la uva que se emplea principalmente es la Vidal.

Un vino que sólo puede producirse en temperaturas tan bajas como las de Canadá y que a pesar de servirse frío contiene un alto grado de azúcar y un grado moderado de alcohol, pero que, junto con la gastronomía es excelente para generar el calor que se requiere, sobre todo en invierno, y un equilibrio interesante tanto en maridajes de armonía como en sintonías gustativas de contraste. No cabe duda, un gran sabiduría de la naturaleza.

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